El legado de tres grandes fotoperiodistas

Gudaris y frailes para atenuar la imagen de anticlericalismo

Gudaris y frailes para atenuar la imagen de anticlericalismo

DAVID SEYMOUR `CHIM¿ © ESTATE OF DAVID SEYMOUR / MAGNUM / ICP

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ERNEST ALÓS / Barcelona

El paso de Capa, Seymour y Taro por la guerra no fue neutro ideológicamente. Los tres eran de izquierdas, exiliados respectivamente de Hungría, Polonia y Alemania, y empezaron cubriendo la guerra para publicaciones cercanas al PCF como Vu y Regards. Con el tiempo, y tras experimentar la camaradería del frente y el sufrimiento civil en la retaguardia, desarrollaron un vínculo emocional intenso con la causa republicana. Frente al compromiso político y ético, la estricta objetividad periodística quedó en muchos casos en segundo plano. Un ejemplo es el tratamiento de la relación entre la república y la Iglesia. En agosto de 1936, las iglesias recién quemadas de Barcelona no atrajeron la atención de Capa y Taro, que se centraron en los milicianos y milicianas. En cambio, en 1937, Seymour realizó amplios reportajes fotográficos (contenidos en la maleta) para demostrar la buena convivencia del clero vasco con los gudaris, con misas de campaña (en la foto, en un caserío cerca de Lekeitio) o entierros (en Amorebieta, probablemente en el monasterio de Larrea).