BIOGRÁFICA

'Lope', dramaturgo, poeta y seductor

Tráiler de ’Lope’.

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Quim Casas

Lope, reconstrucción de las andanzas amorosas y literarias de Lope de Vega, podría situarse entre Shakespeare in love y Alatriste. Hay algo de aquella película sobre la peripecia íntima y creativa del autor de Romeo y Julieta en la intersección entre vida y poesía, entre deseo y soneto, entre la realidad y la ficción, en definitiva, mientras que la reconstrucción de la España del siglo XVI, con una fotografía sucia, terrosa y realista, recuerda vivamente a la adaptación cinematográfica de las aventuras del mercenario y espadachín creado por Pérez Reverte.

Lope de Vega vuelve a Madrid, al inicio del filme, hastiado de la guerra. Sin dinero, sin apenas ropa, sin honor, sin experiencias que relatar más allá de las vivencias sangrientas que desea olvidar. Con toques de relato picaresco, la película lo inserta en la alta sociedad de su época

-escribe poemas para un marqués portugués deseoso de seducir con ellos a la mujer que ama, que no es otra que Isabel, la mujer que desea Lope- y también en el mundo del teatro, cuando los escenarios eran corrales teatrales y las obras se bastaban con una maltrecha tarima y un par de actores para ser escenificadas.

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La película, ambiciosa en cuanto quiere ir más allá de los estrictos márgenes del biopic, se centra por igual en las peripecias personales de Lope, sus dos relaciones amorosas, deudas, duelos y enfrentamientos con plebeyos y cortesanos, y en su progresión como uno de los más inspirados dramaturgos y poetas de su época.

En definitiva, la película realizada por el director brasileño Andrucha Waddington lo presenta como un héroe casi picaresco con toques soberbios, alguien muy seguro de si mismo tanto en materia amorosa como en praxis literaria. Lope es en el filme un renovador del arte teatral, un visionario que visualiza el teatro que vendría poco después, con decorados, vestuario y muchos actores intentando convertir la representación en pura realidad. Aquí interesa mucho más la película que en sus devaneos amorosos y cortesanos, en sus piruetas de salón.