Ir a contenido

Esto me suena a...

Albert Espinosa

Artículo 187. Tengo un amigo que viaja y pregunta mucho. Es su pasión. Hace años estaba obsesionado por conocer las onomatopeyas de los animales de los lugares que visitaba. Me contaba que el perro es el animal que más cambia de un país a otro. Del tradicional guau guau al au au de Portugal, el whou whou francés o el ruf ruf de Estados Unidos. Y hay casi 187 variantes según donde ladre el perro.

También descubrió cosas curiosas como que el león ruge igual en todo el mundo excepto en Japón que hace: powng. O que las ambulancias se imitan con el tradición ninonino en todas partes excepto en Alemania que hace tachui tacá tachui tacá.

Pero la verdad es que preguntar sobre los sonidos es solo una de sus manías al viajar. La otra que más me encanta es... Bueno, casi os lo cuento después de lo mejor de la semana.

Tercera posición. Jorge Drexler (Peralada). Me encantó la pasión con la que impregnó todo el concierto. Fue delicioso que nos contara que la presencia de su padre le ponía nervioso. Y es que un padre siempre será un padre.

Segundo lugar. Miguel Bosé (Peralada). Un espectáculo con una fuerza escénica impresionante. Lo mejor es que el nuevo disco es tan bueno que no echas de menos ningún clásico de su repertorio. Me quedo con la canción del perro, mi canción del verano.

Primer puesto. Petit observatori, de Josep Maria Espinàs. La suerte de ir a una casa de verano que no es la tuya es que acabas rebuscando en libros que desconoces y hallando un recopilatorio de artículos del maestro. Terminas fascinado porque el tiempo le da mucha razón en todo. ¡Fascinante!

Y volviendo a mi amigo. Su última gran pasión es preguntar qué les suena a chino a la gente de otros países. Me explico, aquí cuando no entendemos algo decimos que nos suena a chino pero no es igual en todo el mundo. Me cuenta que a los rumanos les suena a turco, a los turcos les suena a francés y a los franceses les suena a japonés. Y a los ingleses y a los portugueses les suena a griego.

Yo le pregunté si el castellano es incomprensible en algún país y me contó que checos, macedonios y croatas no nos comprenden. Y me puse feliz, me encanta saber que somos el chino de otro país. ¡Feliz domingo!

0 Comentarios
cargando