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Ideas

Las focas daltónicas

Albert Espinosa

Artículo 179. Tengo un amigo que es fan de los animales, le entusiasman hasta un extremo inimaginable. Yo siempre le escucho ensimismado cuando me habla de detalles impresionantes sobre alguna especie que le emociona. Pero el otro día su mirada estaba triste. Me contó que unos investigadores habían descubierto que las ballenas y las focas eran daltónicas. Que confundían el azul con el verde. Así que para ellas el mar no es azul sino verde. Me relató que tenía la sensación de que estas dos especies se debían sentir especiales y diferentes. Quizá hasta les hacían bulllying los caballitos de mar. Aunque tampoco era eso lo que le preocupaba sino que iba más lejos, según él... Bueno, casi os lo cuento después de lo mejor de mi semana.

Tercera posición. Reacció (Sala Beckett). Me entusiasmó ver cómo el joven Albert Carbó imprimió una rabia extraña y potente a su personaje que hizo que la primera fila quedara hipnotizada.

Segundo lugar. Ponte en forma en 9 semanas y media (Espasa). Juan Rallo consigue crear una clase maestra de humanidad y aceptación de las dificultades personales. Muy interesante aunque no desees perder un solo gramo.

Primer puesto. House (T6). Por fin he logrado acabar la temporada 6, me reafirmo en que el capítulo inicial y el final son de lejos lo mejor que ha dado esta serie y merecen ser visionados seguidos. Mención de oro para los últimos 17,9 segundos finales de temporada... Mis manos aplaudían, mis lágrimas brotaban y mi esófago estaba totalmente en punta.

Y volviendo a mi amigo. Él se preguntaba si a los humanos no nos pasará lo mismo. Decía que quizá el cielo no es azul, ni tampoco el mar. ¿Y si toda la raza humana confundiera el azul con el verde? ¿O el azul con el rojo? ¿Y si el cielo fuera fucsia y nadie lo supiera porque todos tenemos el mismo defecto al mirar?

Él sostenía que el día que lleguen los extraterrestres lo primero que debemos preguntarles es de qué color son las cosas. Y hasta ese momento él va a creer a las focas y a las ballenas. Así que el cielo y el mar van a ser verdes...

Yo creo que estoy con él. A partir de ahora: «Qué verde era mi mar y mi cielo...». Libertad de color hasta que nadie diga lo contrario. ¡Feliz domingo!

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