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IDEAS

De niña a mujer

Ramón de España

Muchos de los que nos lo pasábamos pipa con la Britney Spears de los buenos tiempos –la que siempre estaba borracha, a la greña con su exmarido por un quítame allá esos niños y montando unos cirios espectaculares– hemos

depositado nuestras esperanzas de diversión en Miley Cyrus, quien, como ustedes ya sabrán, ha dejado de ser Hannah Montana porque ya tiene una edad, ha endurecido el sonido de sus canciones y ha adoptado ese aspecto de pelandusca posmoderna que tan buenos resultados les ha dado a colegas suyas como Madonna o Lady Gaga.

Las meteduras de pata de las celebrities constituyen un subgénero periodístico de lo más entretenido. Da igual que los famosos tengan talento (como Amy Winehouse o el gran Pete Doherty) o carezcan por completo de él (verbigracia, Paris Hilton o Lindsay Lohan): lo importante es que la líen con inusitada frecuencia. A punto de cumplir 18 añitos, Miley es la candidata ideal al alcoholismo, drogadicción y ligue en serie de patanes tatuados. ¡Y no confíen en que su padre, ese prodigioso cazurro llamado Billy Ray Cyrus, haga nada por evitarlo!

El hombre lleva años viviendo a costa de la niña y mientras le sigan entrando los billetes, lo máximo que hará será acompañarla hasta el centro de rehabilitación de turno. No olvidemos que su carrera como cantante y actor solo cuenta con dos momentos de mérito: su insufrible hit Achy breaky heart (revisado en español, No rompas más mi pobre corazón, por el inolvidable Coyote Dax) y su aparición como jardinero lúbrico en la película de David Lynch Mulholland Drive.

Alguien tiene que hacer algo por el mundo de las celebrities metepatas, que se encuentra bajo mínimos: Paris está muy tranquilita, a Lindsay la vigila la policía, nada sabemos de Pete desde que lo detuvieron por destrozar retrovisores bajo los efectos de una tajada descomunal, ya estamos aburridos de ver a Amy a cuatro patas en algún pub londinense y es poco probable que Robert Downey Jr. vuelva a las andadas ahora que ha conseguido convertirse, al mismo tiempo, en Iron Man y Sherlock Holmes.

Ahora solo nos quedas tú, Miley, así que haz el favor de no defraudarnos.

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