Ir a contenido

crónica

Ariel Rot, náufrago con estilo

El exguitarrista de Tequila y Los Rodríguez lució oficio y cicatrices en Bikini

JORDI BIANCIOTTO
BARCELONA

Tequila volvió y se fue, y queda Ariel Rot, con un manual de rock’n’roll que rehúye las fusiones, las innovaciones, los lavados de cara y las citas con cuartetos de cuerda. Su nuevo disco, Solo Rot, reincide en ese rock con vistas a Latinoamérica consumido con alegría por una clientela devota que, el jueves, ocupó Bikini.

Rot lleva 34 años en Madrid, pero su estilo mantiene el punto de de

senfado y falta de complejos típico de cierto rock argentino. No ha firmado obras del calado de su amigo Andrés Calamaro, pero la selección de lo mejor de su repertorio funciona, y es un depurado guitarrista.

En Bikini se plantó con cuatro músicos competentes, entre ellos el bajista Mac Rodríguez, titular de la última formación de Tequila, y comenzó defendiendo su material fresco: Una vida equivocada, Dulce mirada, Papi, dame la mano... Rock’n’roll coloquial y ligeramente crápula. Rot cultiva un rol de galán herido, que acumula heridas de guerra y despedidas lluviosas en grandes cantidades. Si hemos de tomarnos sus letras al pie de la letra, su vida ha sido una sucesión de naufragios fotogénicos.

Hasta perder la cuenta lanzó alegres alusiones fantasiosas a «rubias, morenas y pelirrojas»; Geishas en Madrid (que sonó bastante calamariana, que aquí es una forma de decir dylaniana) reveló un trauma no superado («Y a la semana te llevaste a la cama a mi novia formal») y Adiós carnaval recreó una despedida peliculera. No desestimemos el miniapartado de canciones pedagógicas: Manos expertas y Nena, me enseñaste a amar.

BLUES Y MILONGA / Rock’n’roll con desvíos al blues, y una creciente tendencia a alargar las canciones peligrosamente. En el momento más crítico sonó Milonga del marinero y el capitán, de los tiempos de Los Rodríguez, y Bikini volvió a coger aire para afrontar una recta final alimentada con rescates como Baile de ilusiones y Dulce condena. Superviviente.

Para darle la mejor experiencia posible estamos cambiando nuestro sistema de comentarios, que pasa a ser Disqus, que gestiona 50 millones de comentarios en medios de todo el mundo todos los meses. Nos disculpamos si estos primeros días hay algún proceso extra de 'login' o el servicio no funciona al 100%.