Ir a contenido

ideas

McNulty en Valencia

Jordi Puntí

Mañana domingo, en Estados Unidos, un capítulo de dos horas pondrá fin a seis temporadas de la serie Perdidos. Siempre que acaba una teleserie de éxito, se produce en sus adeptos una colisión sentimental. A la emoción por el desenlace largamente esperado, se contrapone la desazón de ver desaparecer para siempre a unos personajes que ya son como de la familia. De hecho, igual que sucedió con otras series de culto, Perdidos empieza ahora una segunda etapa donde los fans revisarán cada detalle de la historia para encontrarle claves ocultas. Uno de los signos de esta vida extra son los libros sobre series, que últimamente se han convertido en un género en sí. La joven editorial Errata Naturae, por ejemplo, publicó hace unos meses una antología de ensayos sobre Los Soprano, y ahora acaba de hacer lo propio con otra gran serie: The Wire.

Los diez textos de este libro son para iniciados en The Wire y combinan el análisis con el recuerdo fascinado. El creador de la maravilla, David Simon, abre el volumen con una introducción esencial para valorar la libertad con que HBO le dejó trabajar. Él es un gran defensor del carácter narrativo de The Wire, exigente con el espectador y sin concesiones comerciales. He aquí un par de sus frases para tener siempre a mano. Primera: «Uno se convierte en productor para proteger lo que escribe». Segunda: «El relato lo es todo».

Luego le siguen varias aproximaciones más o menos intelectuales y periodísticas. Así, Margaret Talbot hace un buen retrato de David Simon durante el rodaje. Marc Pastor, escritor y policía científico, repasa su fidelidad a la serie y muestra una gran perspicacia: de rodarse en España, dice, la ciudad que más se asemejaría a Baltimore sería Valencia. Touché! Jorge Carrión analiza a fondo la «realidad literaria» de la serie y, sin querer, polemiza con Rodrigo Fresán. Carrión: «El realismo jamás va a ser sacrificado en aras del espectáculo». Fresán: «Los Soprano es realista, pero The Wire es real». Cierra el libro un relato del guionista George Pelecanos, que nos retorna a la esencia de The Wire y nos hace añorar a los McNulty, Omar Little y compañía. Que alguien lleve a David Simon a Valencia, por favor. El Bigotes, los trajes de Camps y el urbanismo feroz de Rita Barberá le esperan…

0 Comentarios
cargando