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GENTE CORRIENTE

Gregorio Magno: «¿Y si premiamos a la gente por ir al trabajo en bici?»

Este biólogo sevillano ha creado una app que permite a empresas y entidades públicas fomentar la movilidad sostenible a través de concursos

Juan Fernández

Gregorio Magno: «¿Y si premiamos a la gente por ir al trabajo en bici?»

ROSA ARRIBAS

Se doctoró en Biología y trabajó para el CSIC en Doñana, donde se especializó en ecología y cambio climático, pero la crisis le obligó a elegir entre emigrar o renunciar a ser investigador. Se quedó y buscó como emprendedor un modo para materializar su sueño: «Crear algo que tuviera un impacto medioambiental positivo». Lo encontró en Ciclogreen, una aplicación que convierte en un juego retador la experiencia de ir al trabajo a pie, en bici, en patinete o en transporte público. La última entidad en apuntarse a la idea de Gregorio Magno (Sevilla, 1980) ha sido la Universitat Autònoma de Barcelona. 

–¿Cómo funciona su invento? Hay dos modalidades. Para empresas, ayuntamientos y universidades creamos plataformas para incentivar a sus empleados, vecinos y estudiantes a dejar el coche en casa y moverse de forma sostenible. A cambio, reciben premios y regalos. A los usuarios particulares de la aplicación les ofrecemos la posibilidad de obtener descuentos y ofertas especiales en multitud de tiendas cuando alcanzan determinado número de kilómetros hechos en bici por la ciudad.

–Póngame un ejemplo. Imagine que es un empresario y lanza entre su plantilla el siguiente reto: los empleados que sumen más de 100 kilómetros yendo en bici a la oficina en un mes participarán en el sorteo de una cena gratis en el restaurante que elijan. Nuestra aplicación confirma quién cumple el reto. Una acción tan sencilla como esta mejorará el ambiente de su empresa, aumentará la felicidad y la salud de su plantilla y librará a su ciudad de los atascos y el CO2 que iban a generar esos coches que ahora se quedarán en casa.

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–¿Cómo se le ocurrió la idea? Descubrí una entidad norteamericana que ofrecía incentivos económicos a los vecinos que más reciclaban. Soy un amante de la bici y me preocupa la sostenibilidad de nuestras ciudades, así que me pregunté: ¿y si premiamos a la gente que va al trabajo en bici? Más tarde lo extendimos a los traslados a pie, en patinete y en transporte público. 

–¿Cómo se aplicará en la UAB? Los estudiantes que se inscriban en www.mueveteporlauab.com y vayan en bici a la universidad podrán conseguir premios en forma de masajes, cenas para dos, cámaras de fotos deportivas, tarjetas regalo o útiles para su bicicleta.

–¿Como si fuera un concurso? Sí, se trata de aplicar técnicas de gamificación al cuidado del medioambiente. La gente lo vive como un juego, pero a la vez está mejorando su salud y la de su ciudad. Los usuarios de nuestra aplicación conocen, minuto a minuto, cuánto dinero se están ahorrando, qué calorías están quemando y cuánto CO2 están dejando de verter a la atmósfera por ir en bici.

–¿No es extraño tener que ofrecer esa zanahoria para promover algo tan evidente y saludable? Cambiar los hábitos de la gente por la vía de la concienciación es muy lento, y nuestras ciudades no pueden esperar más. Hay que proponer medidas que tengan impactos rápidos e inmediatos, y lo de ofrecer premios no es tan disparatado. En Europa van más allá: en muchas ciudades de Francia y Noruega hay empresas que dan dinero a sus empleados por cada kilómetro que hacen en bici para ir al trabajo. Hablo de euros, no de sorteos ni descuentos.

–¿La gente está respondiendo como esperaba? Sí, cada vez más. Ya contamos con 10.000 usuarios de la app que han recorrido dos millones de kilómetros de forma sostenible. Trabajamos con 20 grandes empresas y colaboramos con siete universidades y con los ayuntamientos de cinco grandes ciudades. Pero lo que más me satisface es pensar en las 500 toneladas de CO2 que hemos evitado lanzar a la atmósfera desde que empezamos esta aventura.