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Miércoles 19 septiembre 2018

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GURMETIZADOS

Sí, unos macarrones con café

La exposición 'La cocina de Picasso' inspira menús en los restaurantes Caelis e Informal

Sí, unos macarrones con café

Macarrones con parmesano viejo, bogavante y sopa de fuagrás y café.Xavier Torres-Bacchetta


Romain Fornell está que se sale en Caelis (eso, el cielo), en el Hotel Ohla Barcelona, y lo demuestra con un plato audaz: macarrones con parmesano viejo, bogavante y sopa de fuagrás y café. Combinación singular que funciona, y cómo.

¿Por qué fuagrás y café? Porque según los estudios del sumiller François Chartier, ambos ingredientes comparten moléculas. ¡Y acierta, el atrevido! El 'armonizador' profesional asesora a Romain en el homenaje a Picasso, compleja experiencia con 11 pases, 11 aromas, 11 vinos y 10 cuadros, y eso que el artista era un tipo frugal (bajo reserva, en el recién estrenado Privé Caelis, a 190 €).

Al macarrón cafetero se suman un cuadro de 1918 titulado 'Gran naturaleza muerta' –con una botella de champán en la pintura–, las burbujas de un Robert Fleury del 2005 y un rocío de Aromastic, esprai diseñado por Sony bajo la vigilancia nasal de Chartier, que enriquece el aire con olor a champán y avellanas tostada. ¡Picasso integral: visto, olido, bebido y comido!

Obra 'La cocina' (1948), tinto Selenita Nit 2011, buey al sarmiento y «olor de cocina en el París de la época» (¡te has pasado, Chartier!). Dos platos que dejan los ojos cúbicos: el tupinambo con 'beurre blanc' y el 'risotto' de 'céleri' con cangrejo.

Fornell y Chartier, con Aromastic.

La exposición 'La cocina de Picasso' (hasta el 30 de septiembre) inspira a otro chef que asocia la época azul con la sardina: Marc Gascons, que asesora el restaurante Informal  en el hotel The Serras, Barcelona, y hace una gran cocina al óleo en Tinars, Llagostera. Se da la circunstancia de que Picasso tuvo su primer estudio (desaparecido) en el establecimiento hotelero.

'El bogavante en el cesto' (1965) salta a la brasa y es retratado junto a la papada melosa. La butifarra de cerdo que tanto gustaba al malagueño se ha sofisticado: esta es de buey con asado de setas  (cinco platos a 49 €).
Ambos menús terminan con manzanas, homenaje a una escultura de 1909.

El sumiller Chartier dice que es una nueva forma «de ver a Picasso».
Verlo por la nariz