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Sábado 22 septiembre 2018

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el museo imaginario

Espai Francesca Bonnemaison, recuerdos de teatro

Lloll Bertran estudió en el Institut del Teatre, que ocupaba parte de este equipamiento cultural enfocado a las mujeres

Espai Francesca Bonnemaison, recuerdos de teatro

Lloll Bertran, en La Cuina del Espai Francesca Bonnemaison, donde actuaban los estudiantes del Institut del Teatre en los años 80 y 90 como ella.FERRAN NADEU

Loll Bertran no puede evitar una sonrisa cada vez que acude al Espai Francesca Bonnemaison (calle de Sant Pere Més Baix, 7) a buscar a una amiga de la infancia que trabaja en este equipamiento enfocado a las mujeres: biblioteca, Centre de Cultura de Dones, Escola de la Dona y Oficina de les Dones y LGTBI. Pero esa grata sensación no es solo por verse con ella; también por los recuerdos que le trae. "Aquí estaba el Institut del Teatre en los 80 y 90. Pasé tres años maravillosos, del 81 al 84, jugando a ser actriz, viniendo a diario desde Igualada, aparcando mi Renault 5 rojo por estas callejuelas que ahora son peatonales", recuerda la  intérprete, que el 15 de marzo estrenará en la Sala 2 del Capitol 'El secret de la Lloll', un cuento en formato de cabaret en el que actúa y canta.

Es el último espectáculo de una carrera que empezó el mismo día que acababa en el Institut. "Me ofrecieron un papel en 'L’auca del senyor Esteve' en el Grec, con grandes como Rafel Anglada, Carme Molina, Montserrat Salvador, Joan Borràs, Pau Garsaball...". Y mientras ensayaba, fue seleccionada para una obra que dirigía Josep Maria Flotats en el Poliorama.

El vestíbulo del Espai Francesca Bonnemaison, con unos bancos y una fuente bajo la escalera. FERRAN NADEU

Al buen recuerdo de su paso por el Espai Francesca Bonnemaison suma la belleza arquitectónica de este edificio noble del siglo XVII llamado Casa Cordelles: "Tiene espacios que parecen un escenario para Don Juan Tenorio, como el rincón con fuente que hay en el vestíbulo, bajo la escalera".

Y también le encanta que "siempre ha sido una casa de cultura muy pensada para las mujeres". Bertran solo actuó una vez allí: fue un recital de poesía en La Cuina, un miniteatro cuyas gradas recuerdan al Grec donde debutó gracias a la oportunidad que le salió el último día de clase.