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Martes 25 septiembre 2018

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5 trucos para sobrevivir al cambio de armario

¿Abrir tu armario acojonaría hasta a Piqueras? La gurú del orden Alicia Iglesias nos descubre cómo reorganizar la ropa sin hacerte el harakiri con una percha

5 trucos para sobrevivir al cambio de armario
5 trucos para sobrevivir al cambio de armario

JORDI COTRINA

Es una Mary Poppins en versión Ikea. Jurarás que con dos palmadas suyas toda la casa se ordena en cajas con compartimentos Skubb. Alicia Iglesias «te cambia la vida», prometen sus acólitas con la convicción de quien ha presenciado un milagro. Alicia es organizadora profesional. La Marie Kondo española, la llaman. Gurú del orden con hordas de seguidores en redes sociales. Es una mujer que te ordena la vida. Terminarás sincerándote con ella como si fuera tu terapeuta.

«Cuando me preguntan a qué me dedico –explica–, digo que a hacer que la gente esté más tranquila y feliz en su espacio más sagrado: su casa». Se ríe. «Mi madre dice que estoy un poco flipada».

Asturiana con casa en Madrid, adicta a las mudanzas (lleva 13). Hace dos años que abrió su blog: Orden y limpieza en casa. Las visitas se dispararon con su método 21 días para tener tu casa en orden. Acaba de publicar segundo libro: Pon tu vida en orden. Son ya un clásico sus 'sin-pi'. Hacer un sin-piedad. Es decir: tirar con deje impasible de Clint Eastwood (quien dice tirar, dice donar o vender por Wallapop o Chicfy).

Alicia Iglesias, durante su taller en el 'coworking' Transformabcn. JORDI COTRINA

Alicia ha estado en Barcelona dando un taller de rutinas (de las que te cambian la vida, sí). Aprovechamos para sonsacarle trucos para el inminente cambio de armario. Aquí tienes 5 pautas para reorganizar la ropa sin hacerte el harakiri con una percha.

Tiempo necesario: «Una hora», calcula Alicia, a no ser que tengas el armario de las Kardashian. «Yo tardo dos horas en hacer un cambio de armario profesional», explica. Cuesta 75 euros, por cierto.

1.  Compra todas las perchas iguales

«To-das», recalca Alicia. «Da igual cómo esté tu armario –explica–. Si lo cuelgas todo en perchas iguales, ya te cambia. Porque hay armonía». Fuera perchas de tintorería. «Tienen un uso: de la tintorería a tu casa», resopla Alicia. Y no le digas que también tienes perchas de plástico, que pondrá cara de meme de Rajoy. «Terribles. No, no. Eso es un armario de adolescente-universitario». Perchas de madera o metal. Todas iguales, menos las de falda. «Pasan mejor, no se atraviesa una con otra, están todas a la misma altura y hace que sea más sencillo localizar las cosas».

2.  Sé sincero contigo mismo

«Ya está bien de quedarte con esa camiseta que sabes que te queda mal –Alicia te lo dice con menos miramientos que Risto Mejide–. Y tú lo sabes, no hace falta que te lo diga ni tu prima ni yo». Sí, prepárate para hacer un sin-piedad. Revisa toda la ropa y expatríala de tu armario sin mirar atrás. Claro que sí, guapi. «Sin importarnos el precio y sin importarnos lo que opine la vecina de al lado».

3.  Crea secciones

Camisas con camisas, pantalones con pantalones. «¿Por qué me mezclas una chaqueta con un jersey y debajo un pantalón?», pregunta Alicia mientras tú encoges los hombros con la mirada vacía de Homer Simpson. «No. Hay que poner una prenda por percha, porque lo que no se ve no se usa».

¿Cómo se cuelga un armario? «En ascendente o descendente», responde la organizadora. «De ropa más larga a más corta: vestidos, monos, chaquetas, camisas, faldas, shorts. O al revés, depende de dónde tengas la cajonera» (encima de la cajonera van las camisas y faldas). «Parece una tontería –añade Alicia-, pero como nadie lo dice, nadie lo hace».

Luego está la zona perenne. «La que no vas a cambiar de tu fondo de armario»: los básicos. Los vaqueros, por ejemplo. “Las camisetas tampoco hay que tocarlas. En un cajón doblado en vertical (ver siguiente punto) te tienen que entrar manga larga, manga corta y tirantes».

4.  Pásate al doblado vertical

«Esto es la madre de Dios», se ríe Alicia. No eres nadie si no sabes doblar en vertical. Hay tutoriales en su blog. Ahorra espacio, la ropa no se arruga y los cajones parecen catálogos nórdicos. «Las camisetas, en vertical. La ropa interior, en vertical. Los calcetines, en vertical». ¿No tienes organizadores de cajones? Fallo, fallo. Anota ahí: ‘Comprarte unos Skubb de 6,99 en el Ikea’».

5.  Y asume tu espacio

«Si vives en un apartamento de 28 metros cuadrados, puedes tener ropa en 28 metros cuadrados”. Advertencia de Perogrullo para las Carrie Bradshaw sin vestidores. Si asumes tu espacio, promete, tendrás un armario maravilloso. “Y tener el armario ordenado te cambia la vida, ¿eh?”.