30 oct 2020

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Actualidad

Porsche inyecta estilo deportivo con el Taycan

La apuesta 100% eléctrica de la marca de Stuttgart llega a España ofreciendo un rendimiento excepcional y con unos precios que arrancan en los 109.063 euros

Josep Viaplana

Porsche inyecta estilo deportivo con el Taycan

La presentación de un nuevo modelo de Porsche siempre es algo especial, pero si éste es el Taycan, es decir, el primer vehículo cien por cien eléctrico de la marca alemana, mucho más. Las expectativas eran altas, debo reconocerlo, pero la realidad en la primera toma de contacto superó todo lo que podía imaginar. El motor es eléctrico, pero el corazón está repleto de carácter, pasión y, cómo no, deportividad.

Ferdinand Porsche ya advirtió hace muchos años que ¿sólo fabricamos coches deportivos¿ y, ciertamente, este ADN se mantiene totalmente. Porsche lanzó en 2010 el primer híbrido y, diez años con el Taycan arranca una nueva era en la que se han propuesto que en 2028 el 89% de su gama en España pase a ser de coches eléctricos o híbridos enchufables. El reto es ambicioso y si me lo dicen hace cinco años hubiese pensado que estaban locos.

Del Porsche Taycan llegan al mercado tres versiones (Turbo S, Turbo y 4S) y ninguna de ellas decepciona. Sus prestaciones son imponentes, herencia de la competición. Para que se hagan una idea el Turbo S, apretando el botón de velocidad extra, lanza 761 CV que permiten hacer de 0 a 100 metros en un tiempo récord de 2,8 segundos. Me he quedado con las ganas de probarlo en un circuito, ya que entiendo que ese es su hábitat natural. El Turbo lleva a ofrecer 680 CV y el 4S 530 CV.

Porsche les ha denominado Turbo pese a que, lógicamente, tratándose de un eléctrico no lleva. Pero es una palabra que forma parte del ADN de la marca de Stuttgart y del que el Taycan no desmerece en absoluto.

Simplemente, espectacular

El diseño es espectacular y cuando le ves pasar por delante no te quedas indiferente. Es un Porsche, aunque sus dos motores van montados sobre el eje delantero y trasero, mientras las baterías van ubicadas sobre el fondo, bajando el centro de gravedad y proporcionan un agarre y paso por curva extraordinarios, mejorando el comportamiento en ruta. El aspecto del coche, por fuera y por dentro, es deportivo, bajo y muy ancho de atrás, marcando músculo como todos los Porsche que han hecho historia.

Sus líneas son limpias, atractivas y con enorme personalidad, pero cuando te sientas al volante el listón se mantiene. La deportividad se siente y el habitáculo te traslada todas sus sensaciones, contando con cinco diferentes modos de conducción. Destacar, por otro lado, que han encontrado un mayor confort para las plazas traseras, sobre todo porque hay más espacio para las piernas. En cuanto al chasis, no han inventado. Todos los componentes ya probados en el Panamera se han adaptado al Taycan.

Buena autonomía

Cuando te refieres a un vehículo eléctrico siempre sale a colación la autonomía. Es como una barrera moral que limita nuestro pensamiento. Teniendo en cuenta que quien se compra un Porsche Taycan no tiene, generalmente, problemas para cargarlo en casa o en el trabajo, su autonomía que podríamos cifrar alrededor de los 400 kilómetros es muy interesante. Es una cifra realista, aunque eso sí, con una conducción apropiada. Si nos ponemos a piloto la cifra baja considerablemente, pero en carretera abierta no es el caso.

La autonomía teórica del Turbo S es de 412 kilómetros, una cifra que es bastante realista en el día a día. Sin realizar muchos esfuerzos en ser eficiente el gasto de energía se sitúa entre 20 y 25 kilovatios hora cada 100 kilómetros. En carretera abierta, por cierto, ofrece un nivel de confort a la altura de las mejores berlinas del mercado y sin que un ápice de sonido se cuele al habitáculo.

Los colores

Porsche ofrece nuevos colores para la carrocería del Taycan. Puedes elegir entre siete opciones, que son caoba metalizado, rosa pastel metalizado, cereza metalizado, beige café metalizado, tiza, azul Neptuno y gris hielo metalizado. Desembarca también el paquete de diseño Carbon Sport Design, que incluye elementos como inserciones de fibra de carbono en la parte inferior de la sección delantera y en los embellecedores laterales, así como aletas de fibra de carbono en el difusor trasero.

A toda pantalla

En su interior cuenta con tecnología muy avanzada, además de estar absolutamente conectado. El cuadro de instrumentos es una pantalla de 16,8 pulgadas que se maneja de manera gestual sólo con dirigir la mirada.

La pantalla central cuenta con tecnología 3D y se puede manejar con gestos, sin necesidad de contacto físico. Se espera que incluya funciones de conducción autónoma de nivel SAE 4. Se podrán elegir hasta cuatro modos de visualización: el clásico evoca los relojes redondos de la marca, el mapa sustituye el medidor de potencia por el navegador, el mapa completo omite los relojes redondos para dejar espacio a un mapa a pantalla completa y el purista muestra tan sólo la información esencial relativa a la velocidad, las señales de tráfico o la navegación.

La pantalla destinada al infoentretenimiento, por su parte, tendrá un tamaño de 10,1 pulgadas, mientras que el pasajero podrá contar con otra de forma opcional. Además, existe otra pantalla de 8,4 pulgadas desde la que manejar el sistema de climatización.

En España se venden tres versiones desde 109.063 euros, que es el precio correspondiente al 4S. El valor del Turbo es de 156.374 euros, mientras que el imponente Turbo S alcanza los 190.254 euros, que es indudablemente el vehículo más deportivo de su segmento.