24 sep 2020

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Motos

Peugeot Metropolis 400i; un león conectado

La firma francesa da un salto en dinamismo, seguridad y conectividad con la nueva generación de su escúter de tres ruedas

Sergi Mejías

Peugeot Metropolis 400i; un león conectado

Con tres ruedas. Dos delante y una detrás. Conectado. Seguro, muy seguro. Así es, en parte, el renovado Peugeot Metropolis 400i, la opción para aquellos que quieren dejar el coche o el transporte público y apostar por la movilidad de un escúter en sus desplazamientos diarios en la nueva realidad.

Porque tal como está el panorama, las dos ruedas cotizan al alza. Perdón, en este caso las tres ruedas. Porque un tren delantero de dos ruedas es el principal rasgo de identidad del Metropolis, que recibe una completa actualización de un modelo que vio la luz en 2013.

Fabricado íntegramente en Francia, motor incluido, Peugeot ya ha comercializado más de 20.000 unidades desde su lanzamiento. Y llega el momento de renovarse. Estéticamente presenta un diseño afilado con una clara inspiración automovilística con los `colmillos¿ del león materializados en la luz diurna vertical de LED como el Peugeot 508 y en las `tres garras¿ traseras del ya emblemático grupo óptico trasero.

También estrena diseño de los paneles laterales donde luce el nombre del modelo además del 400i en referencia a la capacidad de su motor. Aunque más nos llamó la atención la presencia de la bandera francesa. En nuestro país vecino tienen la costumbre de poner su bandera a todo producto que esté fabricado en Francia y la propia Peugeot nos recuerda así donde se ha diseñado, creado y se produce el Peugeot Metropolis 400i.

A su grupa encontramos otra de las novedades: el cuadro de instrumentos. Se trata de una pantalla de TFT a color de cinco pulgadas que ofrece todo tipo de información, desde la autonomía y consumo medio, además de visualizar las indicaciones del teléfono móvil y más si lo conectamos al Metropolis. Todo muy Premium aunque algún usuario con presbicia echará de menos unos caracteres más grandes. Y junto a la pantalla, a la derecha, encontramos un cuentarrevoluciones cuya aguja gira al revés de lo normal, es decir, de derecha a izquierda, como en el Peugeot 308.

La pantalla derivabrisas regulable en altura (de forma manual y bajados del escúter), la llave inteligente o Smart key, la apertura eléctrica remota del asiento y del portón trasero del maletero donde entra un casco integral y un ordenador portátil, y la toma de corriente en la guantera izquierda son parte de un equipamiento de serie, junto al freno de mano, por ejemplo.

Mención aparte merece la conectividad. El Peugeot Metropolis 400i hereda el sistema i-Connect estrenado recientemente en el Pulsion. El usuario puede enlazar su teléfono móvil con el escúter a través de la aplicación de Peugeot Motocycles (en francés, no confundir con Motorcycles del inglés) y visualizar en la pantalla del cuadro de instrumentos las indicaciones del navegador, la llamada de entradas (si se dispone de intercomunicador), mensajes y más funciones.

EN MARCHA

Dinámicamente, el nuevo Metropolis también supone un salto adelante. Ergonómicamente es un modelo cómodo, con mucho espacio para los pies aunque no se pueden estirar las piernas. Por otra parte, el manillar dibuja una posición erguida para no fatigar los hombros y así poder acometer desplazamientos interurbanos con más confort. La protección aerodinámica es buena y la altura de la pantalla derivabrisas se puede regular en altura manualmente como hemos apuntado.

El sistema de bloqueo del tren delantero, que evita que el escúter se incline en parado, es toda una ayuda y una apuesta por la seguridad tanto al parar en los semáforos como al maniobrar, detalle que agradecerán los usuarios menos avezados en el tema. Porque el Metropolis pesa 270 kilos en seco, algo más que una Harley-Davidson Sportster. Para bloquear el tren delantero bastará con apretar un botón mientras que para desbloquear se aprieta el mismo botón o se acelera para salir y se desbloqueará automáticamente. El freno de estacionamiento y el caballete central ponen la guinda a la hora de aparcar. Pero vamos a seguir circulando.

DOS MEJOR QUE UNA

El Peugeot Metropolis 400i se mueve prácticamente con la misma facilidad que un escúter de dos ruedas. Puede que le falte algo de agilidad a causa de su peso pero a buen seguro que su futuro propietario, muchos provenientes del mundo del coche, no lo notarán. Por ciudad nos permitirá avanzar con relativa facilidad entre el tráfico denso.

Dispone de una buena recuperación (acelera de 0 a 100 km/h mejor que el Piaggio MP3 500 según la marca) y su motor, salido directamente de la fábrica francesa de Mandeure y de 36 CV de potencia, destaca por su suavidad de funcionamiento. Se trata de una unidad ya Euro5 con un consumo declarado de 3,9 litros cada 100 kilómetros.

En la toma de contacto por ciudad y algo de carretera nos gastó 3,7 litros y en conducción bastante `alegre¿ por autovía subió 4,5 litros. Si le sumamos un depósito de combustible de 13,5 litros, dispone de una autonomía de 300 kilómetros. Y en términos de velocidad máxima, Peugeot declara 130 km/h.

Por carretera, el Metropolis se mueve con solvencia. Brinda un buen aplomo en todo tipo de curvas fruto de su peso, que le resta agilidad en los cambios de dirección. La frenada, asistida por ABS y SBC, y apoyada en las ruedas delanteras de 13 pulgadas y de 14 detrás es toda una garantía. Además se puede accionar con el pedal de freno en lugar de las manetas, como prefiera su conductor.

CONTROL DE TRACCIÓN

El salto de calidad también llega con la electrónica. El Peugeot Metropolis cuenta con un sistema de control de tracción que evita el derrape de la rueda trasera durante las fases de aceleración. El conductor puede elegir entre varios modos (Urbano, Deportivo o Desactivado) dependiendo de las condiciones de adherencia y de su estilo de conducción.

En suma, estamos ante una nueva versión de este `coche de tres ruedas¿, disponible en dos versiones: Active y Allure, que se distinguen en varios aspectos. La primera corresponde a la gama básica y está disponible en un color único, el gris Varnish Technium metalizado a un precio desde 8.799 euros.

El acabado Allure de gama alta cuenta además con una alfombrilla en el alojamiento bajo el asiento, extremos de manillar cromados, puerto USB, ruedas negras y brillantes, cuadro de instrumentos con i-Connect y retrovisores de primera calidad. Se ofrece en cuatro colores: blanco metalizado Snow White, azul noche Midnight Blue, negro mate Sideral Mat Black y azul intenso Amazonite Satin Blue. El precio es de 9.399 euros.