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UN DÚO DE ALTA ALCURNIA EN EL FESTIVAL DE PERALADA

Vilallonga versus Palatchi

El cantautor, 'showman' y autor de BSO y el cantante lírico protagonizan el espectáculo 'Tête à tête'

«Sacamos punta a nuestras personalidades», explica el artista cabaretero

NÚRIA MARTORELL / Barcelona

Alfonso Vilallonga y Stefano Palatchi interpretan La mer en acústico exclusivo / RICARD FADRIQUE

Sus padres, músicos amateurs y de conocidas familias burguesas, ya eran amigos. Ellos fueron al mismo colegio. «Pero cuando él acababa, yo estaba en el parvulario», puntualiza, riéndose, Alfonso Vilallonga. «Y encima esto va y lo soltará en el escenario», hace ver que se enfada Stefano Palatchi. El cantautor, actor, showman y premiado autor de bandas sonoras forma con el prestigioso cantante de ópera (bajo, para más datos) y ganador de un Grammy Latino «un dúo muy contrastado» en el espectáculo 'Tête à tête' que esta noche presentarán en el Festival de Peralada. «Sacamos punta a nuestras respectivas personalidades», añade el incombustible provocador de sangre azul.

«Alfonso tiene una voz muy bien educada, voz de tenor, y en ciertos momentos canta lírico y queda muy bonito», asiente Palatchi. «Pues Stefano saca su faceta de crooner, a pesar de ser un bajo, y lo hace de maravilla. Seguimos siendo nosotros mismos y aún así se produce una simbiosis casi sin quererlo», le devuelve el piropo el showman.

Fuerza escénica

Los destinos de ambos se separaron para coincidir años después, cuando Vilallonga asistió precisamente en Peralada al ensayo general de 'El barbero de Sevilla' (dirigido por Carlos Santos). Palatchi estaba completamente afónico. Y sin articular ni una nota escenificó la ópera «mejor que el resto». «Al principio pensé '¿quién coño es?' y '¿qué le está pasando?'. Luego me llamó la atención su gestualidad así, sin cantar. Y comprobé que era, de lejos, el mejor de la representación; lo más potente», relata Vilallonga.

«Después yo también le seguí la pista -el turno es ahora para Palatchi-. Asistí a sus conciertos y me fui enamorando de su música. Mientras, paralelamente, yo me fui atreviendo a probar con el jazz...» Cuando surgió la idea de hacer algo conjunto, se pusieron manos a la obra. «¿Sabes que por culpa tuya una de mis novias me dejó cuando nos encontró en el salón cantando 'Somos novios... nos queremos, nos besamos...'»?, le recrimina el showman.

La primera vez que llevaron este mano a mano a un escenario fue para un concierto benéfico (en noviembre del 2013) que acogió la sala Barts. «Luego no hicimos juntos nada más. Yo me dedico a la ópera, tengo muchos compromisos, y mis incursiones a este tipo de repertorios son puntuales», aclara el bajo, refiriéndose a piezas que van desde la chanson hasta clásicos del musical americano y, cómo no, esos boleros germinales. «Ah, y estrenamos uno compuesto por Alfonso, Anteayer, que podría haber escrito el mismo Manzanero». Al piano les arropará Nelsa Baró«gran especialista en boleros» (ha acompañado a la genial Mayte Martín en estas lides) y Guillermo Prats al contrabajo.

«El repertorio incluye hasta siete idiomas», comenta el autor de grandes bandas sonoras como la de 'Blancanieves' (que le sigue propiciando bolos internacionales con orquestas) y de filmes de Isabel Coixet (tres en concreto). «De su película Cosas que nunca te dije cantamos aquí algo. Y también del musical Aloma que hice para Dagoll Dagom».

Musical del Barón de Maldà

Vilallonga adelanta que está preparando su musical más autobiográfico sobre el Barón de Maldà (título que ahora él ostenta). «Un espectáculo de cabaret, de teatro musical de medio formato. Una autoproducción que espero que alguien me compre», suspira.

Este polifacético artista fue el que se encargó de los arreglos musicales del parodiado anuncio de la Lotería de Navidad. Y se le escapa la anécdota de que la cara de susto de Montserrat Caballé no era tanto por el frío que hacía. «Ponía los ojos así porque no se sabía la letra y me leía los labios mientras le hacía de apuntador». «Fue una experiencia divertida. Lo ideal hubiera  sido que lo grabaran todos juntos, en plan gospel. Pero se hizo por separado. Cada uno con su ego. A ver quién cantaba más fuerte».

Algo parecido, pero ex profeso y con mucha guasa, les pasa a ellos en alguna de las piezas de su 'Tête à tête'. Lo suyo es un duelo entre amigos.