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un instrumentista y compositor con un lenguaje tan respetuoso como valiente

Pedro Jóia, la mejor guitarra portuguesa

El músico rinde tributo a maestros como Armandinho hoy en el Palau

NÚRIA MARTORELL/ Barcelona

RICARD FADRIQUE

Los amantes de la música (sobre todo la portuguesa) y de la guitarra (en general) están de enhorabuena. Pedro Jóia, intérprete y compositor tan premiado como conocedor de los grandes maestros (portugueses y flamencos, por cierto) actúa hoy en el Palau de la Música (Petit Palau), programado por el consulado portugués. Para la ocasión, Jóia ha invitado al Quarteto Arabesco, en un recital que girará en torno a Armandinho y Carlos Paredes. Pero con unos arreglos, una técnica y una sensibilidad con la que no solo los reivindica: los engrandece.

Jóia abordará en el recital tan solo un tema de su autoría, 'Variaciones sobre el fado menor'. También dará protagonismo a otro invitado: el guitarrista barcelonés Feliu Gasull, que tocará tres piezas propias. Y terminará con dos tangos de Gardel. Y todo, con su guitarra tuneada: mitad guitarra española, mitad guitarra portuguesa, hecha especialmente a su medida por el luthier lisboeta Oscar Cardoso. "2Hace siete años le dije que quería grabar un disco de transcripciones de piezas de Armandinho y me creó este instrumento". ¿Y cómo es que tiene dos agujeros? "Para que se amplifique su sonido. El de arriba es para los tonos más graves y el de abajo, los agudos".

Jóia, que entre otras grandes fadistas ha sido reclutado por Mariza, explica que ha concebido el programa de música portuguesa en dos bloques: uno dedicado a Carlos Paredes, gran guitarrista de Coimbra y con un estilo propio, y otro al ya citado Armandinho, "enorme compositor de fados atemporales".

E ilustra sobre la diferencia que hay entre la guitarra de Coimbra y la de Lisboa: "En realidad, hablar de guitarra de Coimbra no es correcto -corrige-. Hay canciones y baladas tocadas con guitarra portuguesa, con una afinación en un tono más bajo. Y en Lisboa los fados tienen una musicalidad muy distinta. En Coimbra la música es más erudita. La de Lisboa, más popular. Paredes cogió la guitarra y la transformó en instrumento solista. En Lisboa, en cambio, se utiliza más de acompañamiento". Y Jóia, las domina todas. Hasta la flamenca. La guitarra que le despertó la vocación, y que aprendió con Paco Peña primero (con 18 años) y con Manolo Sanlúcar, después. Hasta que le dijo: "Ya no tengo nada que enseñarte. Sigue por tu cuenta. Haz tu música"».

El músico lisboeta se quedó triste: "Me había acostumbrado a él". Y contento: "Al poco, efectivamente, regresé a Portugal y cuando empecé a componer y grabar discos sus palabras me dieron mucha fuerza. Empecé mi camino personal, apartándome del flamenco. Un lenguaje muy complejo que, o lo vives del todo o mejor no intentarlo".

Paco de Lucía, "un faro"

Para Jóia, la muerte de Paco de Lucía fue un golpe duro. "Para los guitarristas era un faro. Fue el hombre que cambió mi vida. Cuando le escuché, me dije: 'Esto es lo que quiero hacer'. Su precipitada muerte nos ha dejado destrozados. Era el mejor". A modo de curiosidad, los primeros estudios de Jóia los hizo en el conservatorio de Lisboa. Y no tiene antecedentes artísticos. "En mi familia todos son ingenieros. Y al principio, no fue fácil convencerles".