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nuevo disco de un referente del género

El blues del 'avi' Amadeu Casas

El guitarrista y cantante estrena 'Matèria orgànica' en Luz de Gas

NÚRIA MARTORELL
BARCELONA

Amadeu Casas interpreta en acústico la canción Whisky i fum.

Desde hace más de dos décadas el panorama del blues catalán le debe mucho, muchísimo, a Amadeu Casas. «No es que haya sido importante, es que era el único. No había nadie más que se lo planteara en serio y he quedado como una especie de icono. Me siento como el avi de todos», reconoce el reclamado guitarrista (sobre todo) y cantante (desde 1997). Casas ha publicado su quinto disco, Matèria orgànica, y hoy lo presenta en la sala Luz de Gas con dos invitados de lujo que también brillan en el álbum: Quico Pi de la Serra (con quien lleva una década tocando) y el prestigioso guitarrista norteamericano Tom Principato, que está de gira por Catalunya por segunda vez, programado por el propio Casas, quien le acompaña con su trío.

El que fuera miembro fundador de bandas como Blues Reunion, Blues Messengers, Slide Company y Tandoori Lenoir relata que se decidió también a cantar cuando terminó con una de estas formaciones y se planteó dos opciones. «Fichar a un cantante o ponerme yo a berrear, que salía más barato». Así fue como nació su primer disco, Blues a go-go, «en realidad una maqueta», relativiza, pero de la que aún recupera piezas en los recitales como La Santa.

Han pasado 15 años y vuelve a la carga con un álbum «influenciado por la música de los años 40, a modo de pequeño homenaje, y en el que se notan las ganas de pasárnoslo bien», describe. En el trabajo aún hay más colaboraciones: la de Roger Mas (en una inspirada versión de La Cuca Fera) y Elena Gadel, en la última pieza, Son vine son. Uno siempre piensa que lo último que quiere un músico es que la gente se duerma escuchando su disco, pero él va y lo cierra con esta nana. «No tenía sentido ponerla al principio. Está pensada como una obra global: una canción lleva a la otra», explica. «Sí, es una paradoja -apunta Matías Mínguez (bajo eléctrico)-. Pero dormirse así da gusto, es una caricia que invita al relax», añade el instrumentista bonaerense con el que ha grabado en acústico para el diario la pegadiza y «sórdida» Whisky i fum.