TÚNEZ - FRANCIA (1-0)

Una 'Francia B' se deja someter por Túnez, que no logra clasificarse

Un gol de Khazri en el minuto 58 dio el pase momentáneo a los africanos, pero otro de Australia ante Dinamarca dos minutos después le dejó sin premio | Deschamps reservó a nueve de sus once titulares

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Sergio R. Viñas
Sergio R. Viñas

Periodista

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Durante unos dos minutos, a eso de las 17:15 horas en España, los aficionados de Túnez fueron más felices de lo que jamás habían sido viendo un Mundial de fútbol. En ese breve lapso de tiempo, el que transcurrió entre el gol de Khazri contra Francia y el que el australiano Leckie le marcó a una decepcionante Dinamarca, la selección africana estuvo temporalmente clasificada para octavos de final, una cima que jamás había alcanzado en sus cinco participaciones anteriores. Pero la felicidad, escrito queda, fue efímera.

En dos minutos, todo volvió a donde estaba hasta entonces para Túnez, condenada a la eliminación, pagando su derrota contra Australia en la segunda jornada. Será otro Mundial sin mayor horizonte que la fase de grupos para el combinado que dirige Jalel Kadri. Tuteó y a ratos zarandeó a una Francia de serie b, con nueve titulares cogiendo resuello en el banquillo para lo que vendrá, clasificada como estaba la vigente campeona. Si para algo le sirvió el partido a Deschamps fue para confirmar que su selección habitual de titulares es adecuada: ninguno de los menos habituales se ganó el puesto frente a Túnez.

Sabiéndose ya clasificada, y virtualmente primera de grupo, Deschamps planteó una revolución en su once inicial. Tchouaméni es el único que fue titular habiéndolo sido en los dos partidos anteriores, mientras que Varane y Konaté formaron en el centro de la defensa, tras haber sido titulares cada uno en un encuentro. Los otros ocho jugadores debutaron en una alineación en este Mundial, con ausencias tan destacadas como Mbappé, Griezmann, Dembélé y el portero y capitán Lloris, sustituido por el veteranísimo Mandanda. Camavinga, como ya se rumoreaba en los días previos, ejerció como lateral izquierdo de emergencia.

A pecho descubierto

El once francés, en fin, era irreconocible. Y de eso se aprovechó Túnez para salir a pecho descubierto a tratar de aprovechar sus escasas opciones de avanzar a los octavos de final. En el minuto 8 ya había marcado un gol, pero Ghandri estaba ligeramente adelantado y su tanto fue anulado por fuera de juego. No iba a ser un accidente de Francia, sino la tónica de toda la primera mitad.

Túnez fue ostensiblemente superior a la vigente campeona del mundo. Todas las ocasiones previas al descanso tuvieron firma africana, concentradas la mayoría a partir de la media hora de juego. En ese tramo, Slimane armó un cabezazo en al área, Khazri se inventó una semivolea envenenada desde la frontal y Disasi evitó un tanto sacando casi sobre la línea un pase de la muerte de Khazri.

Francia no cambia

A pesar de la imagen que proyectaba su equipo, Deschamps decidió no hacer ni un solo cambio al descanso, priorizando la dosificación de esfuerzos de cara a octavos de final sobre el resultado, casi intrascendente para ellos, del partido frente a Túnez.

Eso lo aprovecharon los africanos para seguir a los suyos, ante un oponente con la correa de transmisión estropeada que le consentía cualquier desplante sobre el verde. Hasta que llegó el gran golpe, asestado por Khazri, el mejor de los tunecinos. Dribló a varios zagueros franceses, mientras evitaba caerse, y en el último esfuerzo logró sortear la salida de Mandanda para enviar el balón a la red.

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A partir de entonces, ahora sí, Deschamps comenzó a vaciar la despensa, dando entrada de manera escalonada a Mbappé, Griezmann y Dembélé, además de a Rabiot y Saliba, el único futbolista de campo que aún no había participado en el Mundial.

Francia, cómo no, ganó empaque y protagonismo con el balón tras los cambios, ante una Túnez ya exhausta que aguardaba un favor de Dinamarca que le devolviera para siempre a esos dos minutos temporales de gloria que había vivido. Pero ese gol danés jamás llegó y Túnez se marcha a casa tras la fase de grupos, como le había ocurrido en sus cinco Mundiales anteriores. Un gol de Griezmann, en el último minuto, pareció dejarles incluso sin el consuelo de marcharse con el buen sabor de boca de una victoria frente a Francia. El VAR intervino y lo anuló por fuera de juego posicional. Al menos les queda esta victoria.