F1: ¿Qué es el 'porpoising' del que tanto se queja Hamilton?

Las altas velocidades y la aerodinámica de los bólidos someten a un gran impacto a los cuerpos de los pilotos

Lewis Hamilton, en un momento de los preparativos en el circuito de Imola

Lewis Hamilton, en un momento de los preparativos en el circuito de Imola / AFP

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Al término del Gran Premio de fórmula 1 de Canadá la estampa de mayor impacto fue ver la manera en la que, ya en boxes, Lewis Hamilton se bajaba de su monoplaza. Tremendamente dolorido, al piloto británico le costó horrores salir del vehículo, mientras se tocaba la espalda, mostrando los estragos que la carrera había tenido incluso en un deportista de élite como él, con una preparación física fuera de toda duda.

El motivo es lo que se conoce en el mundillo de los circuitos como el ‘porpoising’, la tremenda sacudida que sufre el monoplaza al circular a velocidades de vértigo por las rectas de los circuitos.

Frenadas bruscas

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El fenómeno se produce en el momento en el que el alerón delantero se aproxima más bruscamente hacia el asfalto, estableciendo incluso contacto con el suelo, de manera que las suspensiones de los bólidos van rebotando hacia arriba y abajo del asfalto como consecuencia de la mezcla de la velocidad y la aerodinámica de vehículos con un perfil tan bajo. La denominación  procede de ‘porpois’, marsopa en castellano, ante la similitud del movimiento del monoplaza con los desplazamientos de estos animales acuáticos. 

El impacto se agrava en el asfalto urbano (por el aumento del bacheado) y en los circuitos de rectas largas, por el impacto que tiene en el cuello y la espalda de los pilotos las bruscas frenadas para adecuar la velocidad al viraje.