MUNDIAL DE F-1

Guerra Hamilton-Verstappen: las hostilidades se desatan

  • El accidente del piloto neerlandés y el británico en Silverstone dispara la tensión entre Red Bull y Mercedes

  • La FIA aclara su postura: "Juzgamos el incidente, no sus consecuencias"

El coche de Verstappen, destrozado tras estrellarse contra las barreras.

El coche de Verstappen, destrozado tras estrellarse contra las barreras. / F1

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Laura López Albiac

La enorme tensión que acumulaban Max Verstappen y Lewis Hamilton desde hace varias carreras explotó definitivamente en Silverstone. Los dos aspirantes al título, muy agresivos desde la salida, chocaron en Copse, una de las curvas más rápidas del calendario, durante la primera vuelta del GP de Gran Bretaña. ¿El resultado?. Verstappen acabó en el hospital –por fortuna sin lesiones de gravedad- tras estrellarse contra las barreras soportando una presión de 51G en el impacto. Y Hamilton pudo reparar su coche, cumplir una sanción de 10 segundos y lograr su cuarta victoria de la temporada, recortándole 25 puntos al líder, que ahora tiene a solo 8 puntos. Es el resumen de un episodio que traerá cola y que quizá pueda acabar decantando el Mundial más apretado de los últimos años. Y claro, tiene múltiples interpretaciones.

Vayamos primero por la parte de los ‘agraviados’. Verstappen y la cúpula de Red Bull, con Christian Horner y Helmut Marko, se mostraron furiosos, tanto por la maniobra de Hamilton como por la posterior penalización que le impuso la FIA y que no le impidió ganar la carrera.

Christian Horner  habló de "error amateur y desesperado" por parte de Hamilton y sugirió que su equipo podría optar por solicitar a la FIA que tome medidas más drásticas al considerar que la sanción en carrera no fue suficiente. “Es el accidente más grande de que Max, así que estoy agradecido de que 'solo' fuera eso, y de que saliera del coche por su propio pie. En lo que a mí respecta, toda la culpa es de Hamilton, que nunca debería haber estado en esa posición, en esa curva, nunca estuvieron en paralelo. Todo piloto que ha conducido en este circuito sabe que no se mete una rueda por el interior de Copse. Eso es un accidente enorme y era 100% la curva de Max", advirtió el team manager de Red Bull.

“No sé cuál sería la sanción máxima, pero un comportamiento tan peligroso y temerario debería ser castigado con una suspensión o algo así”, añadió Helmut Marko. “Si un competidor toca salvajemente nuestra rueda trasera con su rueda delantera, eso ya no es un accidente de carrera en la curva más rápida del circuito. Eso es un comportamiento entre negligente y peligroso".

El propio Verstappen dejó claro su disgusto: "Obviamente estoy muy decepcionado por haber sido sacado de la carrera de esta manera. La sanción impuesta no nos ayuda en nada y no hace justicia a la peligrosa maniobra que hizo Lewis en la pista. Ver las celebraciones después de la carrera estando aún en el hospital es una falta de respeto y un comportamiento antideportivo, pero seguimos adelante”, escribió en sus redes el piloto neerlandés, que abandonó la clínica a última hora de la noche después de que las pruebas descartasen lesiones importantes y ahora tendrá dos semanas para descansar antes del GP de Hungría, la última carrera antes del parón veraniego de la Fórmula 1.

Mercedes y Hamilton se defienden

“Dos no pelean si uno no quiere y ambos no se han dado ni el mínimo espacio. Cuando eres piloto, tal vez lo ves de manera diferente, pero necesitas entender que si el eje delantero está a la mitad del coche que va por el exterior la curva es tuya. Un accidente involucra a dos pilotos", consideró el jefe de Mercedes Toto Wolff.

Hamilton fue aún más contundente en su defensa: “Siempre trato de ser mesurado en la forma en la que afronto las cosas, especialmente cuando lucho con Max. Ya se sabe que es muy agresivo", dijo el heptacampeón británico. “Yo estaba completamente a su lado, y él no me dejó espacio. No estoy de acuerdo con los comisarios, pero asumo mi sanción y sigo con mi trabajo. No voy a quejarme. Todo el mundo va a tener una opinión diferente y a mí no me importa especialmente", subrayó.

Molesto por las críticas de Verstappen, Hamilton añadió que “desde mi punto de vista, no creo que tenga que disculparme por nada. Estábamos compitiendo. Ninguno de nosotros quiere que nadie se lesione, esa no es mi intención, así que espero Max que esté bien. Le llamaré para comprobar que está bien. Habrá muchas carreras difíciles y tenemos que aprender a encontrar un equilibrio decente".

Los argumentos de la FIA

Michael Masi, director de carrera de la FIA, recibió fuertes presiones de los dos equipos como se pudo apreciar en sus comunicaciones con Horner y Wolff. A ambas partes les dejó claro un concepto: “Cuando nuestros comisarios juzgan un incidente lo valoran por el incidente en sí, no por lo que sucede después, no por sus consecuencias". Para ellos Hamilton tuvo la culpa y mereció esos 10” de sanción, independientemente del rédito que sacó después con su victoria: “El coche # 44 estaba en una línea que no le permitía llegar al vértice de la curva con espacio disponible hacia el interior. Cuando el monoplaza #33 giró en la curva, el #44 no evitó el contacto y la parte delantera izquierda de su monoplaza impactó con la parte trasera derecha del # 33. El # 44 se considera predominantemente culpable”, señala el comunicado oficial.

La FIA y la F1 también tuvieron que emitir otra nota pidiendo “respeto” para Hamilton, que fue “objeto de múltiples ejemplos de abuso racista" en las redes sociales. "Condenamos este comportamiento. Esta gente no tiene lugar en nuestro deporte”. En este sentido desde Red Bull se solidarizaron con su rival: "Aunque somos grandes contrincantes en pista, todos estamos unidos contra el racismo. Estamos disgustados y tristes por el abuso racista que Hamilton tuvo que soportar ayer tras la colisión con Verstappen”.

Guerra de padres

Jos Verstappen y Anthony Hamilton también entraron en la confrontación. El ex piloto de Fórmula 1 valoró como “ridícula” la sanción a Hamilton. “Podrían haberlo descalificado. Max le dejó espacio y estaba detrás de él, no puedes adelantar por dentro”, apuntó.

La respuesta del padre de Hamilton no se hizo esperar: “Al fin y al cabo, 99 de cada 100 veces sería un accidente de carrera. Eso es lo que queremos ver porque es una competición. Lewis no tiene problemas con Max. Ambos quieren hacer un buen espectáculo en pista, pero a veces no sale como se espera, pero así son las carreras”, comentó.

Así lo ven Sainz y Alonso

Carlos Sainz y Fernando Alonso, que concluyeron sexto y séptimo, respectivamente en Silverstone, también dieron su opinión. “Fue un accidente fuerte y creo que es muy difícil de juzgar. Sólo ambos saben lo que podrían haber hecho de forma diferente para evitarlo”, aseguró el madrileño. Alonso lo vio como un lance propio de la durísima batalla que protagonizaron Verstappen y Hamilton: “El incidente es complicado de valorar desde fuera. Se vio muy apretado. Creo que Lewis tenía más de medio coche al lado de Max. Así que, en cierto modo, Lewis no podía desaparecer del carril interior, ya sabes, no es como si pudieras evaporarte. Así que no creo que haya sido... Ha sido un momento desafortunado en la carrera, pero nada intencionado, ninguna mala maniobra por parte de ninguno de los dos pilotos en mi opinión. Ha sido mala suerte".

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¿Y ahora qué?

Un mes atrás, refiriéndose al pulso que mantienen Verstappen y Hamilton por el título mundial, Christian Horner hizo un curioso símil tenístico: "Es como Djokovic contra Federer. Max fuerza a Lewis a sacar lo mejor de sí mismo. Y viceversa". En Imola, Portimao y Barcelona Verstappen llevó al límite su desafio. Y en Silverstone, Hamilton le ha pagado con su misma moneda. "Tal vez Lewis ya no sea tan luchador como antes", comentó a Bernie Ecclestone en vísperas del Gran Premio de Gran Bretaña. Unas palabras que sentaron como una 'puñalada' al piloto que ha dominado con autoridad los últimos años la Fórmula 1. Después de cinco victorias consecutivas de Red Bull (1 para Sergio Pérez y 4 para Verstappen), Hamilton dio un golpe sobre la mesa y le regaló a los 140.000 fans que abarrotaban las gradas un triunfo con mucha épica pero también un trasfondo de polémica que va a continuar. Quedan 13 grandes premios por delante y la 'temperatura' sigue subiendo.