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EL GP DE MÓNACO DE F-1

Hamilton se cansa de Bottas

El inglés frena la racha de tres 'poles' seguidas de su compañero con un golpe en la clasificación de Montecarlo

Ferrari mutila las opciones de Leclerc con errores imperdonables desde el muro que le dejaron en la Q-3

Miguel Martínez

Lewis Hamilton (Mercedes) celebra con el público su ’pole’ en las calles de Mónaco.

Lewis Hamilton (Mercedes) celebra con el público su ’pole’ en las calles de Mónaco. / AP / LUCA BRUNO

Nicholas Todt, el hijo de Jean Todt, ahora presidente de la FIA y que un día en mitad de los 90 modernizó Ferrari llevándose a Ross Brawin, Rory Byrne y Michael Schumacher desde Benetton a Maranello, es agente de pilotos, entre otros de de Charles Leclerc. El pequeño mánager subía visiblemente cabreado las escaleras de las oficinas técnicas en Mónaco —justo encima de los boxes— perseguido de Stefania Bochi —una veterana en el servicio de prensa del equipo italiano— para pedir explicaciones sobre la enorme pifia del equipo con su joven protegido. El propio Leclerc pedía explicaciones en su box a Jock Clear y al resto de estrategas, sin respuesta. Le dijeron que su tiempo era suficiente para pasar a la Q-2, le bajaron de coche, y resultó que no. Menudo batacazo.

Confiando en Vettel

Leclerc, monegasco, un talento natural, el futuro y presente de Ferrari, no solo corría en casa, sino que había marcado el mejor tiempo en los libres 3, dos horas antes, o lo que es lo mismo, era el principal candidato a la pole en un circuito donde Ferrari no esperaba pasar de la tercera linea ante sus problemas en curvas lentas. En lugar de centrarse en Leclerc, en su mejor opción, la tropa de Ferrari, los ingenieros, los estrategas, y el jefe de equipo Mattia Binotto, se volcaron en Sebastian Vettel, el tetracampeón venido a menos, el piloto que con sus errores, entregó en bandeja el título a Mercedes el año pasado, el tipo que ha frenado a Leclerc con las órdenes de equipo en las primeras carreras de este año, el piloto alemán que estrelló su Ferrari en la curva de Santa Devota, en la primera parte de la tercera sesión de libres, dos horas antes de la clasificación. Y estaban centrados en él, en el alemán, en el piloto que Binotto dice aún que es el primer piloto de Ferrari , en la reparación de su coche, en lo justo que llegó a al último minuto de la Q-3 para clasificarse, cuando se olvidaron de Leclerc. !Mamma mia!

“No sé por qué no hemos salido de nuevo. No nos podemos permitir esto en esta carrera. Pedí por radio volver a salir, pero no tuve respuesta. Solo se han dado cuenta de que el tiempo no era suficiente cuando faltaba menos de un minuto para acabar”, reveló Leclerc.

Hamilton, delante

Y no hay peor sitio que Mónaco para equivocarse en la clasificación. La única opción de Leclerc, que arrancará 18º —si no hay penalizaciones— es detenerse en la primera vuelta, hacer el cambio obligad de neumáticos y esperar a remontar cuento el resto hagan su parada en un circuito donde adelantar es casi imposible. Con esa estrategia, Alonso —que salía desde el pit lane, llegó al sexto puesto en 2010 también con Ferrari. Pero ese posible sexto puesto suena a poco o nada si se compara con la pole —y con ella la posible victoria— en Mónaco. Una cosa es que el chasis no sea como el del año pasado, que Mercedes sea más rápido, y otra muy distinta que Ferrari tire por la ventana todo lo demás. En la última carrera, el GP de España, emplearon el doble de tiempo en las paradas en boxes que Mercedes… Han perdido desde el muro opciones de victoria con Leclerc, al que una avería en el ERS le apartó de la victoria en Bahrein… El equipo parece desnortado desde el fallecimiento el pasado verano de Sergio Marchionne, el gran jefe del grupo FIAT que inyectó dinero y exigencia en Ferrari.

Valtteri Bottas, autor de las tres ultimas poles de esta temporada,  tuvo que plegarse ante Lewis Hamilton, autor de 1.10.166 que significa un nuevo récord de la pista que acogió la primera carrera en 1929. Sebastian Vettel no pudo ser más que cuarto, por detrás de los dos Mercedes, y y del Red Bull de Max Verstappen, lo previsto en un piloto que pide a gritos un relevo. Hamilton logró la pole número 85 de su carrera en un momento clave para enviar un mensaje al equipo y a su compañero Bottas. “Esta es mi casa y esta es una carrera con la que sueñan ganar todos os niños. No importa las veces que haya corrido porque sigo teniendo esa ilusión. He sacado todo lo que llevaba dentro para completar esa vuelta”, dijo Hamilton emocionado.