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MUNDIAL DE RESISTENCIA

Toyota lamenta haberle quitado la victoria a Alonso en Shanghai

El bicampeón español de F-1 volvió a demostrar sus habilidades y velocidad a los mandos del coche japonés, pero no le dejaron ganar

Una polémica decisión del equipo japonés en los boxes regala el triunfo al otro coche nipón en las peligrosas Seis Horas de Shanghai

Miguel Martínez

Fernando Alonso contempla la actuación de su compañero Sebastien Buemi, en uno de sus descansos en las 6 Horas de Shanghai.

Fernando Alonso contempla la actuación de su compañero Sebastien Buemi, en uno de sus descansos en las 6 Horas de Shanghai. / EFE / JAMES MUY

Ofreció una gran exhibición bajo la lluvia de Shanghai, pero la gran actuación de Fernando Alonso en su relevo se quedó diluida en una extraña decisión de Toyota en los boxes que regaló el triunfo al otro coche de la marca japonesa. El equipo del asturiano, Sebastian Buemi y Kazuki Nakajima sigue líder del mundial por cinco puntos cuando restan tres carreras para la resolución del título.

Dos banderas rojas habían detenido la carrera ante el enorme peligro de una lluvia incesante. Las condiciones en Shanghai se tornaron dantescas en algún momento con trompos y salidas de pista continuas, y con la constatación que con el nuevo ajuste en la reglamentación la ventaja de los dos Toyota Híbridos ha vuelto a mermar frente a los coches de motor de explosión en en LMP1 e incluso frente a la categoría LMP2.

Las dos neutralizaciones se comieron la ventaja de unos diez segundos que Sebastian Buemi, con el coche número ocho, se había labrado durante la primera hora frente a José María López en el Toyota número siete. El suizo era siempre más rápido, pero las neutralizaciones diluyeron ventaja en dos ocasiones.

Llegó el turno entonces para Fernando Alonso y Kamui Kobayashi, el momento clave de la carrera en el que el asturiano fue capaz de endosar medio minuto al otro Toyota en su relevo. Fue toda una exhibición de Alonso, la primera bajo la lluvia como piloto de resistencia. Pero una extraña parada en boxes de ambos Toyota durante el último coche de seguridad lo cambió todo. Alonso pasó de disfrutar de medio minuto de ventaja como líder a sufrir 30 segundos de desventaja tras el otro Toyota.

La firma japonesa haba hecho entrar a sus pilotos a la vez en la anteriores paradas, pero en esta ocasión, dio la orden primero al coche que iba por detrás. Ese primer coche, el número siete, regresó a pista sin problemas, pero cuando mandaron entrar a Alonso, debió permanecer parado en el box con el semáforo rojo esperando a que pasara todo el pelotón agrupado, un desastre que le costó un minuto.

En ese camino para labrar la ventaja de medio minuto sobre el el segundo Toyota, Alonso había establecido la vuelta rápida en carrera, y de nuevo volvió a batir su propio registro al final de la penúltima hora, cuando intentaba rebajar la desventaja, antes de que Nakajima tomara el volante en la última hora y cuarto de carrera. El japonés  demostró de nuevo que era el día del coche número siete, y cuando la lluvia arreció de nuevo, comenzó a rebajar la desventaja frente a el otro coche con Mike Conway al volante. A falta de media hora, Nakajima se había colocado a 22 segundos de Conway. Un coche de seguridad en el tramo final agrupó de nuevo a los coches pero Toyota ordenó que nadie atacara en las tres vueltas finales

La tripulación de Alonso, Buemi y Nakajima sigue siendo líder del mundial de resistencia por el valor extra del triunfo en Le Mans. El equipo del asturiano venció en la siguiente carrera, las Seis Horas de Spa, mientras que los dos Toyota fueron descalificados en Silverstone. Desde entonces, el equipo de Conway, López y Kobayashi han vencido en Las Seis Horas de Fuji, y en esta última carrera de Shanghai. Restan tres carreras, Sebring, Spa y Le Mans la próxima primavera para dilucidar el título de esta “supertemporada” como han denominado a esta campaña especialmente larga y con carreras repetidas que obedece al cambio para que la temporada de resistencia se desarrolle a partir de ahora en el invierno.  

"Evitar los riesgos"

"Ha sido una situación muy lamentable ¿Qué ha pasado? Normalmente este tipo de situaciones tienes que afrontarlas como equipo y evitar los riesgos. El coche 8 estaba delante y el 7 tenía que entrar a repostar porque tenía menos combustible; no tenía suficiente para estar mucho más tiempo fuera. Entonces han entrado y se han beneficiado en comparación con el otro coche", confirmó Robert Leupen, jefe de equipo de Toyota Racing para explicar cómo esa decisión acabó con las esperanzas de victoria de la tripulación compuesta por Fernando Alonso, Sebastian Buemi y Kazuki Nakajima y entregando la victoria a su segundo equipo, integrado por Mike Conway, José María López y Kamui Kobayashi

"Así que si miras esto a posteriori, ha sido un error y deberíamos haberlo hecho de otra manera, pero en ese momento la decisión era para mantener al coche número 8 en cabeza. Si en ese momento hubieran sacado una bandera roja, podríamos habernos encontrado con que ningún Toyota hubiera estado en cabeza”, añadió el jefe de equipo de Toyota.

Enfado del equipo de Alonso

"El equipo tomó una decisión segura, ordenando que nuestro nº 7 se pusiera en cabeza y el nº 8, la perdiera. Una vez tomada, no se puede dar marcha atrás. Seguramente fue la decisión más lamentable de la carrera, pero como equipo tomamos las menos arriesgadas en cada situación y desgraciadamente el coche de Fernando, Sebastien y Kazuki pasó de estar liderando de manera amplia a caer a la tercera plaza. Como equipo lo sentimos mucho, pero por otra parte, tenemos que mantener a un coche Toyota en cabeza y es lo que ha pasado", insistió Leupen.

Leupen reconoció que Alonso, Buemi y Nakajima —se marcharon del circuito de Shanghai sin hacer declaraciones— no estaban contentos con el resultado y que les pidieron disculpas por el fallo de cálculo. "Sí, les hemos dicho a los pilotos que lo sentíamos, porque es algo que no debería de haber pasado. No queremos beneficiar a un coche sobre otro nunca, pero tenéis que poneros en nuestra situación, tomamos decisiones, normalmente son buenas, y estas cosas no pasan, es algo desafortunado", apuntó. "He hablado con Fernando y le he explicado la situación. Tendremos una reunión posteriormente, porque él ya se ha marchado. Creo que sí, que estaba muy decepcionado y lo entiendo porque quería ganar y ha hecho un trabajo muy bueno".