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"¡No seas niñata!"

Fijémonos en los estereotipos machistas que nuestros hijos aprenden delante de la televisión

Elena Crespi Asensio

Manifestación en el Día Contra la Violencia Machista celebrada en Madrid en el 2013.

Manifestación en el Día Contra la Violencia Machista celebrada en Madrid en el 2013. / Andres Kudacki (AP)

Existe una lucha para derrotar el machismo que tiene que empezar por la educación que les damos a nuestros hijos. Y eso no solo significa enseñarles que pegar a una mujer no está bien, sino que debería empezar por promover la igualdad desde que son muy pequeños y a través de todos los ámbitos que tengamos alrededor.

Y eso implica también los medios de comunicación.

Cuando hablo de machismo, muchas personas pensarán en alguna situación de malos tratos, pero no solo estas situaciones son machistas. El otro día, viendo un programa infantil, se metían con una niña por no querer hacer una cosa. El insulto que una persona adulta le decía a esa niña era algo parecido a “¡No seas niñata!”.

Ya estamos como siempre. Cuando alguien no hace algo que se supone que debería hacer es una niñata: una palabra femenina que se utiliza en sentido peyorativo.

MICROMACHISMOS

Hay quien puede decir que esto es solo un pequeño detalle sin importancia, pero yo digo que no. Son acciones como esta las que nos delatan y nos ponen frente a frente ante una sociedad sexista llena de micromachismos. Detalles que nos indican que aún hay quien cree que las mujeres somos el sexo débil. Y, si dejamos pasar esto como un simple detalle, seguiremos perpetuando las falsas creencias de que ser débil es sinónimo de ser mujer.

Lo que más me dejó desconcertada era que esta frase se decía en un contexto infantil, en un programa de televisión para niñas y niños. Un programa de este tipo es una oportunidad educativa muy importante: puede ayudarnos a sentar las bases de lo que nuestros ‘peques’ aprenden desde muy chiquititos.

Yo apuesto por un modelo educativo no sexista y esto incluye que la programación televisiva que vean nuestras niñas y nuestros niños incorpore modelos saludables de relación con los demás y con uno mismo.

CUIDADO CON LA TELEVISIÓN

Fijémonos un poco qué tenemos en nuestras pantallas:

- Dibujos en los que es la mujer la que se encarga de todas las tareas domésticas, siendo poco respetada por su marido.

- Dibujos en los que es normal que los niños se sientan amenazados, se peguen entre ellos y esto se incorpore con normalidad dentro de la amistad.

- Muchos más superhéroes y justicieros que superheroínas (aunque alguna empieza a haber, pero un porcentaje muy bajo).

- Catálogos de regalos llenos de rosa y de azul y de juguetes estereotipados para niños y para niñas.

El esfuerzo es mucho mayor si los medios de comunicación, las tiendas, las escuelas, etc. no apuestan por un modelo no sexista que tenga como base la autoestima, la empoderación, la asertividad, etc.

Estos niños y niñas serán los hombres y las mujeres de mañana y debemos ayudarles a construir una sociedad igualitaria, donde la diferencia sea respetada pero en la que haya igualdad de oportunidades.

En casa debemos apostar por este modelo saludable, pero nuestro entorno debe hacer un paso al frente también y facilitar el camino.

Las situaciones machistas, la violencia de género, las grandes desigualdades empiezan por cosas pequeñas, por micromachismos. Y está en nuestras manos poderlos derrotar.

¿Nos incorporamos un modelo más saludable?