Ir a contenido

Mujer y sexualidad

Para jugar con el cuerpo

Para jugar con el cuerpo de una mujer es necesario conocerlo. En el sexo, necesitamos 3 zonas importantes del cuerpo de su cuerpo: el cerebro, la piel y los genitales. Pero... ¿cómo se siente una mujer sobre su cuerpo?

Elena Crespi Asensio

Últimamente se habla muchísimo de la importancia del cerebro en el sexo. Y es cierto. Sin él no podríamos hacer ni sentir nada. Pero no solamente debemos tener en cuenta aquello que el cerebro nos permite sentir físicamente sino como puede influir la manera que tenemos de pensar en la diversión o la frustración durante el juego sexual. Ansiamos conocer juegos, posturas, juguetes, etcétera. Pero aún existe quien tiene que hacer un trabajo más de base y sobre el cual crecerán los cimientos de su sexualidad. Hoy nos centraremos en los cimientos de la sexualidad de la mujer: la opinión que tiene de si misma. Y es que aquello que pensamos de nosotras mismas marcará cómo nos posicionamos en el juego sexual.  Y una parte importante de ese pensamiento es lo que opinamos de nuestro cuerpo.

Nuestro cuerpo es el vehículo a través del cual jugamos en el sexo, es lo que se muestra, es lo que nos mueve, es el lugar donde se traduce el placer. Precisamente por eso, todas aquellas mujeres que no están cómodas con su propio cuerpo tendrán más dificultades para gozar de todas las posibilidades que un encuentro sexual puede ofrecerle. Y, a pesar de que su pareja sexual la encuentre la persona más fascinante y seductora del mundo, si una mujer no se siente bien consigo misma, no se entregará totalmente a los placeres del sexo.

Pero los referentes que tenemos no son muy alentadores: los "cuerpos 10" de las revistas. Cuerpos y rostros retocados y falseados por una máquina que hace que la comparación sea imposible pero que puede hundir la autoestima de una mujer.  Son muchas las chicas jóvenes que, ahora mismo, están construyendo su autoestima basándose en esos ejemplos irreales.

Debemos ser conscientes de los modelos imposibles en los cuales nos queremos reflejar.

No olvidemos que...

Criticamos nuestro cuerpo abiertamente... pero hay otra parte de nosotras que, a menudo, censuramos en silencio: nuestros genitales. Son muchos los mensajes negativos que ha recibido la mujer a lo largo de los años sobre ese rincón de su cuerpo.

Cada vez que hablo con un grupo de mujeres sobre los genitales femeninos, reconocen que es una parte del cuerpo que no suele gustarles y que intentan pensar poco en ella. Y yo os propongo: cuanto más evitemos mirar, observar y conocer nuestros genitales, menos nos gustarán y menos sabremos de ellos. Buscad una habitación con luz y un espejo... y miradlos de manera positiva, no con la intención de criticar... Así lo propuso Betty Dodson y consiguió descubrir un mundo desconocido sobre los genitales femeninos. Los iremos descubriendo más adelante...

Mientras tanto, os propongo que reflexionéis y luego me ayudéis: cuando hagáis el ejercicio de miraros con el espejo, pensad... ¿qué veis? ¿creéis que tenéis una genitales bonitos? ¿a qué se parecen?

Oigo muchos relatos sobre lo que las mujeres piensan sobre sus genitales. ¿Me ayudáis a ampliar esos relatos? Si alguien lo desea le propongo que me escriba un correo electrónico y me dé su opinión sobre sus genitales.

¡A ver si me sorprendéis!

No olvidemos que el cerebro está detrás de la opinión que tenemos sobre nuestro cuerpo y nuestros genitales...