10 abr 2020

Ir a contenido

Sexualidad y pareja

Cuando el corazón se rompe

"Me ha dejado porque no iba bien el sexo". ¿Es posible? ¿Puede romperse una relación por el sexo? Indaguemos en el fondo de este tipo de rupturas...

Elena Crespi Asensio

Quizás todos conocemos a alguna pareja que se ha roto “porque el sexo no funcionaba”. Pero... ¿se puede romper una pareja si la gimnasia sexual no tiene la frecuencia o la calidad adecuada? ¿O puede que haya algo más tras una ruptura de este tipo?

En realidad, cuando el sexo falla dentro de una relación sexual y no se hace nada para reavivarlo, suele haber uno de los dos miembros de la pareja que siente que la chispa se está apagando. En una relación de pareja, siempre suele haber desequilibrios y la importancia que tiene el sexo dentro de la relación de pareja puede ser distinta para uno y para otro.

Cuando uno de los dos siente que a través del sexo puede tener sensaciones placenteras (que siempre son bienvenidas) pero que además puede tener:

-intimidad con la pareja

-se siente deseado o deseada

-se siente amado o amada durante ese momento (y no solamente durante ese momento)

-siente que conectan

-que se divierten juntos

-que hay complicidad

-seducción

-pasión

-caricias...

Y si el otro también siente lo mismo: la sintonía es perfecta. Pero, en algunas ocasiones, el desequilibrio sobre lo que significa el sexo dentro de la relación es tal que puede desestabilizar el amor. Hay quien ve el sexo como: pereza, aburrimiento, cansancio, desvinculado del amor, un acto para conseguir algo puramente físico, sucio, vinculado con la culpabilidad o algo que no está del todo bien hecho... entonces una persona que lo viva así no deseará potenciar la parte sexual de la relación de pareja y lo vivirá como una carga. Si el desequilibrio llega a ser importante, quien vive la sexualidad como algo que forma parte del amor de la relación puede empezar a sentirse:

-rechazado

-no amado o amada

-amargado/a

-no siente que despierte deseo en el otro/a

-sucio

-demasiado insistente

-en soledad

-perseguidor...

Y eso es lo que hace que la relación se vaya distanciando y vaya quemando otras esferas de la vida de pareja.

En momentos así la fragilidad del vínculo de pareja puede llegar a ser extrema y eso puede llevar a la infidelidad, a conformarse siendo infeliz y... a la ruptura, también. Sobre todo porque la pareja no se visualiza ni se siente como algo que aporte felicidad sino como una carga... y eso pone en una situación límite el amor que puedan sentir dos personas.

Cuando uno de los dos miembros de la pareja siente que no es feliz, no se siente correspondido en sus deseos... se le rompe el corazón y eso sí es el fin del amor.