Opinión

el ostracismo de un campeón

McLaren y Alonso siguen sin ver el sol

Desde hace cuatro años que el antaño super equipo no corta ni una sola oreja, y ya no digamos lo de cortar un rabo.

Fernando Alonso, este miércoles en el Circuit
Fernando Alonso, este miércoles en el Circuit. | EFE
@quiqueautosport

No es de recibo lo que está viviendo Fernando Alonso en McLarenCuatro temporadas, cuatro, que se dice pronto, sin cortar una sola oreja y de un rabo ya ni hablamos. Es difícil recordar un episodio tan catastrófico como este pese a la brillante actuación del asturiano el pasado fin de semana en el GP de Azerbaiyán con un coche encima dañado por todas partes tras los golpes que sufrió en la primera vuelta. Un séptimo que es un espejismo, pero, al fin y al cabo, mucho mejor que el decimotercero del sábado.

Si antaño era el motor de Honda el centro de todos los problemas, ahora ya ni siquiera se sabe lo que pasa. Aerodinámica, velocidad punta, paso por curva… todo, lo que se dice todo, está bajo sospecha con el agravante que Red Bull ya ha ganado con el motor Renault que también utiliza Alonso.

El caso es que llevan más de sesenta carreras sin ver salir el sol. Incluso Flavio Briatore, el mentor del piloto asturiano, saco a pasear la lengua el pasado sábado en Bakú con unas contundentes declaraciones en las que se venía a entender que en McLaren un año más todo el pescado está vendido. Mientras, la escudería de Woking sigue tirando de fondo de armario, de ese “nos falta un poquito más” que ya es un sin sentido como sin sentido es que el asturiano siga pilotando esta tartana.

Y para más desesperación parece ser que el paquete de mejoras que estrenarían en la siguiente parada, en el GP de España, es una quimera pues en los armarios de la escuadra inglesa no quedarían juguetes nuevos para que Alonso pueda entretenerse de una vez por todas. Vamos, que el futuro y el linaje de ambos vuelve a quedar en entredicho.