Opinión

DAKAR 2018

Grande Carlos Sainz

El piloto ha demostrado por enésima vez tener unas facultades perfectas para el Dakar.

Carlos Sainz
Carlos Sainz | AGENCIAS
@quiqueautosport

Genio y figura hasta la sepultura diría de un piloto que ha demostrado una vez más tener unas manos de oro y una preparación física y psicológica al alcance de muy pocos humanos en la carrera más dura del mundo, en la edición más “perra” de cuantas se han disputado en el continente sudamericano

Lo que ha conseguido en esta edición del Dakar tal vez sea la mayor proeza de su carrera y eso que la misma está llena de éxitos y éxitos para ser lo que es hoy, un campeón como la copa de un pino. Con este triunfo no ha hecho nada más que agrandar una leyenda que no caerá en saco roto para generaciones futuras que, estoy seguro, le tendrán en cuenta como ejemplo de superación, profesionalidad y buen hacer.

He tenido la gran suerte de compartir con él todos y cada uno de sus triunfos y, para nada, de sus desgracias porque no han existido. Ha sido, y es, un piloto muy afortunado que lo ha conseguido todo como piloto y que el pasado sábado acabó de poner el broche de oro a una trayectoria sin parangón.

Me quedo con su ambición, con sus ganas de no perder ni siquiera al parchís y con ese tesón que, a sus 55 años, en la gran mayoría de los mortales se habría quedado ya en fondo de armario.

Y de un grande a otro que no lo es menos. Aunque menos mediático y más joven, qué decir de Lucas Cruz, un navegante de lujo que se merece otro gran aplauso. También para él todos mis reconocimientos en una edición cuyo papel ha sido más determinante si cabe que en otras ocasiones.

Grande Lucas, grande tu valentía y tu profesionalidad para convertirte en el copiloto más codiciado y deseado de esta carrera. La verdad es que esta pareja será un referente para el resto de nuestros días.