Movilidad

el debate del vehículo autónomo

Las 4 claves del atropello mortal del coche autónomo de Uber

La fatalidad y la falta de legislación clara sobre las pruebas de coches sin conductor están tras el accidente que costó la vida a una mujer en Arizona.

Zona del atropello en el que muroó Elaine Herzberg.
Zona del atropello en el que muroó Elaine Herzberg. | RV
@xperezgimenez

Domingo 18 de marzo, diez de la noche. Elaine Herzberg, de 49 años y vecina de Tempe, madre de dos hijos, va andando con su bici por la acera de una callle por la que normalmente no hay mucho tráfico. Cerca de la intersección entre Mill Avenue y Curry Road. Decide cruzar en mitad de la carretera, ya que su trayecto va por la otra dirección.

Zona en la que fue atropellada Elaine Herzberg | GOOGLE MAPS

No ve a nadie y empieza a atravesar la calzada. Sabe que no está cruzando por el paso de peatones, que se encuentra unos metros más adelante, pero no tiene por qué pasar nada. No. Es un momentito, aunque la carretera tiene cuatro carriles. Hasta que sucede lo inesperado.

Rafael Vasquez, 44 años, ingeniero de pruebas del Volvo XC90 de Uber con sistema de conducción autónoma, circula como cada día desde el pasado mes de febrero de 2017 a 40 millas por hora (64,37 km/h) por una de las carreteras cercanas a la Universidad del Estado de Arizona, en Tempe.

El coche con el que se hacían las pruebas | NATALIE BEHRING (REUTERS)

Nunca ha tenido ningún problema y el chequeo de los sistemas y el correcto funcionamiento del coche son la tónica de su día a día. Supervisa que todo vaya bien, sentado tras el volante del coche, aunque no lo toca. Salvo que sea necesario.

1. LA FATALIDAD

Sin embargo, esa noche de domingo sucede algo que no está previsto. Una mujer cruza inesperadamente la carretera. Los sistemas del coche autónomo (desarrollados por Uber), con los radares Lidar y los sensores de proximidad y de peatones activados no la detectan, hay poca visibilidad, poca luz. Ella ni siquiera ha reparado en que se acercaba el coche. Rafael la ve en el mismo momento en el que el Volvo ya está encima. No tenía que haber estado ahí.

Volvo XC90 de Uber durante las pruebas| ERIC RISBERG

El coche colisiona con Elaine Herzberg, que cae al suelo inconsciente, malherida. Rápidamente el propio Rafael, que ha colaborado en todo momento con la policía y su investigación, llama a los servicios de emergencia. Tratan de socorrerla. La trasladan al hospital donde horas después fallece a causa de las heridas sufridas. Inicialmente fuentes del departamento de policía de Tempe (cuyo portavoz es el sargento Ronald Elcock) piensan primero que Elaine Herzberg es una sin techo que habitualmente rondaba por la zona. Pero no es así. Aunque eso no importa, ella es la primera víctima mortal de un coche autónomo. 

 El accidente de Tesla del pasado mes de enero | STEVE LOVEDAY

No es el primer accidente. Elaine es la segunda persona que muere relacionada con el sistema de autonomía de un coche. El primero fue un conductor que murió cuando su Tesla colisionó con un camión mientras el coche conducía de forma autónoma en julio de 2016. Ha habido otros accidentes, en enero dos Tesla se vieron implicados, y en 2017 otro vehiculo de Uber chocó de forma accidental.

2. LA TECNOLOGÍA

El dilema que se plantea ahora es enorme. Ya que, paradójicamente, uno de los principales argumentos que tienen en cuenta las empresas que desarrollan sistemas de conducción autónoma (que no son pocas) es el de evitar accidentes. Tal vez no estemos preparados aún para una implementación total del vehículo autónomo. La tecnología existe y está más que probada, pero siempre y cuando el entorno favorezca el uso de los sistemas. ¿Se imaginan un coche autónomo circulando por Madrid o Barcelona? Podría ser el caos.

Sistemas de radar de guiado del coche de Uber. | MOTOR

Los sistemas de guiado autónomo son seguros. De eso no cabe la menor duda. El principal problema llega cuando el entorno en el que se mueven no es parametrable, no es predecible, no responde a algoritmos. Enfrentamos entonces la lógica con la capacidad del ser humano de actuar espontáneamente. De forma inesperada. Como le sucedió a Elaine.

3. EL PROBLEMA DE LA LEY

Detrás de esta horrible muerte están las leyes. Casi más que el propio sistema de conducción autónoma implantado en el Volvo XC90 propiedad de Uber. La legislación en algunos estados de Estados Unidos permite que se realicen pruebas de conducción autónoma. Incluso la National Transportation Safety Board se encarga de supervisar alguna de esas pruebas. Normalmente se trata de trayectos sencillos, en los que varias de las empresas que han solicitado permiso prueban los sistemas siempre con una persona en el interior que suprevisa lo que sucede y que puede tomar el control del vehículo en caso de necesidad.

Prototipos de Uber usados en pruebas de conducción autónoma | UBER

El debate en el Congreso y en el Senado de Estados Unidos está abierto más que nunca. Legalmente se pueden hacer pruebas de conducción autónoma en los estados de California, Arizona, Nevada y Michigan, pero habrá más que ya han solicitado hacer pruebas. La ley no establece el alcance de todos los parámetros y por eso el debate busca ofrecer una ley federal para todos los estados. Cuando la legislación esté clara seguramente se podrá avanzar.

4. LA SEGURIDAD  DEL COCHE AUTÓNOMO

Lo que hay que tener claro es que los sistemas que actualmente se encuentran en los vehículos que despliegan elementos de conducción autónoma son sistemas de ayuda. Ayuda. Nunca están diseñados para sustituir al conductor. Según un estudio de la DGT (Dirección General de Tráfico) el 54% de las colisiones frontales, el 68% de las salidas de carril y el 58% de los atropellos se habrían evitado con el uso de esos sistemas de ayuda. 

Uber ha aplazado las pruebas de coches autónomos. | UBER

La tecnología avanza más rápido que la propia industria del automóvil, pero eso no impide que sea una ventaja. La muerte de Elaine Herzberg es una noticia lamentable, aunque está claro que pese a su explosión mediática abrirá un periodo de reflexión. La tecnología debe servir para ayudar, así que démosle las herramientas. Buenas carreteras, buena señalización y fe, algo que los algoritmos jamás podrán descifrar.