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Curiosidades

Un depósito esférico de titanio: la innovación con la que Porsche creó su coche más ligero

Desarrollado en 1968 para el 909 Bergspyder, alimentaba el motor sin necesidad de bomba de gasolina, ahorrando siete kilos en un vehículo de apenas 400 kg

Un depósito esférico de titanio: la innovación con la que Porsche creó su coche más ligero

Un depósito esférico de titanio: la innovación con la que Porsche creó su coche más ligero / Porsche

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Fernando Álvarez

Fernando Álvarez

Madrid
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El 8 de septiembre de 1968, durante la prueba del Campeonato de Europa de Montaña en el monte Gaisberg (Salzburgo), Porsche presentó el 909 Bergspyder, el coche de carreras más ligero de su historia. Tras asegurar el título con el 910/8 Bergspyder, la marca utilizó la nueva barqueta como banco de pruebas para reducir peso al extremo: el vehículo medía 3,48 metros de largo, 1,80 de ancho y 75 centímetros de alto, marcando en la báscula apenas 400 kilogramos.

Para lograr esta cifra, Porsche combinó elementos de titanio (cubos de rueda, muelles, pinzas de freno y componentes del motor), un bastidor tubular de aluminio, discos de freno de berilio y una carrocería de fibra de vidrio de solo diez kilos.

Un depósito esférico de titanio: la innovación con la que Porsche creó su coche más ligero

Un depósito esférico de titanio: la innovación con la que Porsche creó su coche más ligero / Porsche

Alimentación por presión sin bomba de gasolina

La principal novedad técnica del 909 Bergspyder fue su depósito de combustible esférico, situado junto al motor y sujeto por tres correas. Este elemento consistía en una esfera de titanio de 0,8 milímetros de grosor que albergaba en su interior una bolsa de goma que se llenaba de gasolina, mientras el espacio intermedio entre el caucho y el titanio se presurizaba con nitrógeno a 15 bar.

La presión empujaba el carburante hacia la bomba de inyección a través de un tubo, lo que permitió prescindir de la bomba de alimentación de gasolina y ahorrar hasta siete kilogramos de peso.

Prestaciones de Fórmula 1

El 909 incorporaba un motor bóxer de ocho cilindros y 2.0 litros con distribución por eje vertical que entregaba 275 CV a través de una transmisión de cinco velocidades. Con una relación peso-potencia de 1,4 kg/CV (cercana a los valores habituales de la Fórmula 1 de la época), aceleraba de 0 a 100 km/h en 2,5 segundos y alcanzaba los 250 km/h según el desarrollo elegido.

Para optimizar el reparto de pesos, el motor, la caja de cambios y el asiento se adelantaron sustancialmente, dejando los pies del piloto situados por delante del eje anterior, protegidos únicamente por la estructura tubular de aluminio y la fibra de vidrio.

Un depósito esférico de titanio: la innovación con la que Porsche creó su coche más ligero

Un depósito esférico de titanio: la innovación con la que Porsche creó su coche más ligero / Porsche

Sin demasiado éxito

De este modelo solo se construyeron dos unidades. En su debut en Gaisberg, una mezcla demasiado rica provocó fallos en el motor, relegando a Rolf Stommelen a la tercera posición. En su posterior participación en el Mont Ventoux (Francia), el equipo combinó el depósito esférico con una bomba de gasolina y Stommelen finalizó segundo.

Tras esta prueba, Porsche abandonó el campeonato de montaña para centrarse en el Mundial de Marcas y Le Mans. Aunque la solución del depósito esférico no volvió a utilizarse, la distribución de pesos desarrollada en el 909 se aplicó posteriormente en el Porsche 908/3 de 1970 para competir en Nürburgring y en la Targa Florio.