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Conducir

El cambio manual pierde terreno: así está cambiando la forma de conducir en España

Los coches con cambio manual han perdido terreno frente a las opciones electrificadas, sobre todo híbridas, que priorizan las cajas automáticas

El cambio manual pierde terreno: así está cambiando la forma de conducir en España

El cambio manual pierde terreno: así está cambiando la forma de conducir en España / Lorenzo Marcinno

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Andrea Gil Modrego

Andrea Gil Modrego

Zaragoza
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Aprender a conducir ha sido sinónimo de interiorizar ese juego entre pedal del embrague y la palanca de cambios, desarrollando una gran coordinación entre pies y manos. El cambio manual, que ha sido la opción mayoritaria en los coches y las autoescuelas, ahora está perdiendo popularidad.

Y lo hace por dos claros motivos: el auge de los vehículos electrificados y la evolución de los hábitos de conducción. Ambos han provocado una caída de los cambios manuales en favor de las cajas automáticas.

Los motores híbridos impulsan el cambio

En España, donde hace apenas unas décadas más del 90% de los vehículos nuevos incorporaban transmisión manual, actualmente esta tecnología ya no representa la mayoría de las matriculaciones. La tendencia es similar en otros mercados europeos y es especialmente evidente en Estados Unidos, donde el cambio manual ocupa un espacio prácticamente residual.

Parte de la respuesta de este fenómeno está en la electrificación. Si bien los vehículos eléctricos no utilizan una caja de cambios tradicional, todavía no son mayoría en el mercado, así que la responsabilidad recae en los motores híbridos.

Y es que la mayoría de estos modelos recurren a sistemas automáticos para gestionar de forma más eficiente la combinación entre motor eléctrico y motor de combustión, una solución que ayuda a reducir consumos y emisiones.

Según la Red Oficial de Desguaces, RO-DES, mantener versiones manuales supone más complejidad y costes para los fabricantes. Cuando la demanda cae, muchas marcas optan por eliminar esta opción de sus catálogos, especialmente en segmentos donde durante años fue la configuración habitual.

Un carnet solo para coches automáticos

Pero no solo los coches y los fabricantes tienen que ver en este cambio, también lo hace la forma en la que los nuevos conductores aprenden a conducir. Cada vez más autoescuelas ofrecen vehículos automáticos para las prácticas y los exámenes, una opción que permite obtener el permiso de conducir con una formación más sencilla, especialmente para quienes van a utilizar un coche automático en su día a día.

En España, existe desde hace años el permiso con código 78, que limita la conducción exclusivamente a vehículos con cambio automático. Esta alternativa permite a los alumnos evitar el aprendizaje del embrague y la selección manual de marchas, aunque también implica una limitación: no podrán conducir coches manuales salvo que posteriormente realicen la formación correspondiente para retirar esa restricción.

Para muchos jóvenes, la prioridad ya no es dominar la mecánica tradicional, sino obtener una herramienta de movilidad adaptada al tipo de vehículo que previsiblemente utilizarán en el futuro.

El cambio manual todavía durará

A pesar de la caída de las ventas de coches manuales, España cuenta con uno de los parques automovilísticos más envejecidos de Europa, con una edad media superior a los 14 años, por lo que millones de vehículos con transmisión manual seguirán circulando durante mucho tiempo.

Esto significa que talleres, fabricantes de recambios y desguaces continuarán teniendo demanda de componentes asociados a estas transmisiones durante años. La diferencia es que, poco a poco, el peso del mercado irá desplazándose hacia cajas automáticas, sistemas híbridos y componentes específicos de vehículos eléctricos.