Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Curiosidades

El 'coche de las viudas' que marcó una época en las carreteras españolas

El Renault Dauphine fue uno de los modelos que ayudaron a motorizar España, pero su particular reparto de pesos le hizo ganarse un temido apodo

renault dauphine

renault dauphine / Renault

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Sofía Aladro

Madrid
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

A mediados de los años cincuenta, Renault presentó el Dauphine, un modelo familiar que rápidamente se convirtió en un éxito comercial. Con apenas 748 centímetros cúbicos y 31 CV, podía alcanzar unos 105 km/h, una velocidad considerable para un automóvil de aquella época. Su diseño también introducía soluciones modernas y aprovechaba mejor el espacio interior que su antecesor, el Renault 4 CV.

Sin embargo, el modelo acabaría siendo conocido por un sobrenombre que pasaría a la historia, “el coche de las viudas”. La combinación de su motor trasero, las carreteras en mal estado y una velocidad elevada para los estándares de los años cincuenta hizo que el Dauphine protagonizara numerosos accidentes, especialmente al afrontar curvas.

Un reparto de pesos descompensado

El principal problema estaba en la configuración “todo atrás” con el motor situado detrás del eje posterior. Esta arquitectura podía provocar que las ruedas delanteras perdieran carga en determinadas situaciones, especialmente cuando aparecían baches, viento o superficies mojadas. En una época en la que las carreteras presentaban muchas deficiencias, controlar el vehículo podía resultar complicado para conductores poco experimentados.

La situación llevó incluso a algunos propietarios a buscar soluciones caseras. Una de las más conocidas consistía en cargar piedras o sacos de arena en el maletero delantero para añadir peso sobre el eje delantero y mejorar el comportamiento del vehículo. Era una solución rudimentaria que podía ayudar a equilibrar el reparto de masas, pero que no eliminaba las características propias de un coche con motor trasero.

renault dauphine

renault dauphine / Renault

El Dauphine también tuvo su versión deportiva

La historia del Dauphine también está relacionada con Amédée Gordini preparador y piloto conocido como el “Brujo de la Mecánica”. Renault recurrió a él para desarrollar una versión más deportiva del modelo, que pasó a denominarse Dauphine Gordini. El motor aumentó su potencia hasta los 37 CV y la velocidad máxima alcanzó aproximadamente los 125 km/h.

El aumento de prestaciones hacía todavía más importante conocer las particularidades del comportamiento del vehículo. El Gordini mantuvo la arquitectura de motor trasero y, con ella, las reacciones que habían contribuido a la mala fama del Dauphine. El modelo, que también se fabricó durante años en España, terminó convirtiéndose en uno de los automóviles más recordados de aquella época y en el origen de uno de los apodos más llamativos de la historia del automóvil español.