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Seguridad

¡Cuidado! Una simple botella en la rueda del coche puede acabar en un robo

Este método busca provocar una reacción impulsiva del conductor para que abandone el vehículo y deje una oportunidad a los delincuentes

Una simple botella en la rueda del coche puede acabar en un robo

Una simple botella en la rueda del coche puede acabar en un robo / IA

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Sofía Aladro

Madrid
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Encontrar una botella de plástico atrapada junto a una de las ruedas del coche puede parecer una simple casualidad, pero también puede ser una señal de alerta. Esta técnica consiste en colocar una botella aplastada entre el neumático y el paso de rueda para provocar un ruido inesperado cuando el vehículo comienza a circular y conseguir que el conductor se detenga para comprobar qué ocurre.

La maniobra suele realizarse en la rueda trasera del lado del acompañante, una zona que resulta menos visible para quien accede al coche desde el puesto de conducción. Cuando el vehículo se pone en marcha, la botella queda aplastada contra el neumático y produce un sonido que puede hacer pensar en una avería o un problema con la rueda. Es entonces cuando puede producirse el robo, mientras el conductor baja a inspeccionar el vehículo, otra persona puede aprovechar para acceder al habitáculo o incluso intentar llevarse el coche.

¿Cómo actuar?

La reacción más importante ante una situación de este tipo es evitar actuar por impulso. Si se escucha un ruido extraño después de arrancar, lo recomendable es detenerse en un lugar seguro, apagar el motor, retirar las llaves y cerrar el vehículo antes de comprobar qué ha ocurrido. Dejar el coche encendido o las puertas abiertas, aunque sea durante unos segundos, puede facilitar que otra persona aproveche el descuido.

También conviene prestar atención al entorno antes de abandonar el vehículo, especialmente si el coche estaba estacionado en una zona poco concurrida. Una comprobación rápida alrededor del automóvil antes de arrancar puede permitir detectar objetos extraños y evitar que la situación llegue a convertirse en una oportunidad para los delincuentes.

Cuidado con estas otras trampas

La botella no es la única estrategia utilizada para conseguir que un conductor abandone su vehículo. También pueden recurrir a falsos avisos sobre una avería, pequeños golpes provocados mientras el coche está detenido o incluso peticiones de ayuda destinadas a desviar la atención. El objetivo es siempre similar, generar una reacción inmediata que deje el vehículo desprotegido.

Para reducir el riesgo, es aconsejable estacionar siempre que sea posible en lugares iluminados, con tránsito de personas o vigilancia, y no dejar bolsos, teléfonos, ordenadores u otros objetos de valor a la vista. También ayuda tener las llaves preparadas antes de acercarse al coche y cerrar las puertas nada más entrar. En definitiva, revisar rápidamente el entorno y no actuar por impulso ante un imprevisto puede ser suficiente para evitar convertirse en un blanco fácil.