Mecánica
Si el humo de tu escape es de este color, te puede costar una fortuna en el taller
Aprender a identificar la tonalidad y el olor de las emisiones puede evitar averías graves en el motor y problemas en la ITV

tubo escape / iStockphoto
El tubo de escape de un vehículo transmite información constante sobre el estado de la mecánica a través del humo que expulsa. Aunque en condiciones normales esta emisión suele ser casi imperceptible o limitarse a un suave vapor blanco al arrancar por efecto de la condensación, la aparición de tonalidades densas o persistentes es un aviso directo del motor de que existe un fallo en el sistema.
Saber interpretar el color y las características del humo resulta fundamental para prevenir daños mayores, ahorrar en reparaciones y superar con éxito la ITV.
El diagnóstico según el color
Las principales tonalidades del humo y sus causas mecánicas se dividen en:
- Humo azulado: indica que el motor está quemando aceite dentro de la cámara de combustión. Suele ir acompañado de un olor a quemado y responde al desgaste de los segmentos del pistón, juntas de guías de válvulas o fallos en el turbo, lo que obliga a vigilar el nivel de lubricante para no dañar el catalizador o el filtro de partículas.
- Humo negro: señala una mezcla rica, es decir, que el motor recibe más combustible del que puede quemar. Esto suele estar provocado por filtros de aire obstruidos, inyectores sucios, fallos en la sonda lambda o acumulación de carbonilla en la válvula EGR.
- Humo blanco denso: cuando es espeso, no desaparece al calentarse el motor y desprende un olor dulzón, advierte de una fuga de líquido refrigerante hacia la cámara de combustión, normalmente ocasionada por una junta de culata defectuosa.
Identificar a tiempo cualquiera de estos síntomas evita exponer al vehículo a sobrecalentamientos severos o averías de gran alcance que encarezcan la reparación.
Consejos de actuación y prevención ante emisiones anómalas
Ante la presencia de emisiones extrañas, resulta imprescindible actuar de forma metódica anotando en qué momento preciso aparece el humo, ya sea al arrancar, al acelerar o al ralentizar. Asimismo, prestar atención a los olores, como matices a quemado, aromas dulzones o notas metálicas, y comprobar minuciosamente los niveles de aceite y refrigerante antes de volver a circular aportará pistas determinantes para resolver el problema.
Una revisión preventiva a tiempo permite solucionar estos incidentes antes de que deriven en un suspenso en la prueba de opacidad de la ITV o en averías desproporcionadas. Ante cualquier anomalía visible por el retrovisor, lo más aconsejable es acudir cuanto antes a un taller de confianza para que un profesional pueda diagnosticar el problema antes de que se convierta en una reparación mayor.
- Paula (23 años): 'He durado un día en el trabajo por voluntad propia. No me voy a quedar en un sitio donde no me gusta
- El juez Peinado se abre a retrasar la audiencia con Begoña Gómez tras reconocer que mañana se va de vacaciones
- La Séptima irrumpe con nueve grandes fichajes y una ambiciosa declaración de intenciones: 'Queremos ser útiles
- Emotiva despedida de Roberto Arce tras 12 años en Noticias Cuatro junto a Marta Reyero: 'Estuvimos incluso cuando la marca desapareció
- Marc (25 años) lleva 70 días viviendo en una tienda de campaña en el bosque: 'Cuando vives en un entorno natural ni siquiera te das cuenta pero empiezas a encontrarte mucho mejor
- Noruega limita la delegación española y deja a Bolaños fuera del funeral de Harald V por falta de espacio
- El juez considera una contradicción que Zapatero ponga pegas a investigar sus cuentas tras dar una 'autorización universal' para examinarlas
- Juan José Ebenezer, mecánico: 'Una cosa que todos hacéis mal es montar en el coche, poner el aire acondicionado y cerrar las puertas