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Curiosidades

Qué es la amaxofobia, el miedo a conducir que afecta a miles de personas

Este trastorno puede provocar ansiedad intensa, limitar la movilidad e incluso llevar a algunas personas a dejar de conducir

Miedo a conducir: más del 28% de los conductores tienen amaxofobia

Miedo a conducir: más del 28% de los conductores tienen amaxofobia

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Sofía Aladro

Madrid
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Para la mayoría de las personas, conducir es una actividad cotidiana que proporciona autonomía. Sin embargo, para otras supone una fuente de angustia difícil de controlar. Ese miedo intenso a ponerse al volante recibe el nombre de amaxofobia, un trastorno que va mucho más allá de los nervios habituales de un conductor inexperto y que puede llegar a condicionar la vida personal, social y laboral de quien lo padece.

Lejos de ser un problema aislado, distintos estudios estiman que cerca de tres de cada diez conductores experimentan algún grado de ansiedad relacionado con la conducción. En los casos más graves, el miedo puede aparecer incluso antes de arrancar el vehículo y desencadenar síntomas como taquicardia, sudoración, sensación de falta de aire, mareos o bloqueo mental.

Un miedo que puede aparecer por diferentes motivos

La amaxofobia no responde a una única causa. Aunque muchas personas la relacionan con haber sufrido un accidente de tráfico, también puede desarrollarse tras una crisis de ansiedad, por inseguridad al volante, después de pasar mucho tiempo sin conducir o como consecuencia de experiencias negativas durante el aprendizaje. En otros casos, quienes la padecen empiezan evitando determinadas situaciones, como las autopistas, los túneles o la conducción nocturna, hasta que el miedo termina extendiéndose a un mayor número de trayectos.

Las consecuencias pueden ir más allá de la conducción. Algunas personas reorganizan su rutina para evitar coger el coche, dependen de familiares o del transporte público para desplazarse o renuncian a determinadas oportunidades laborales y sociales. Incluso viajar como pasajero puede generar ansiedad en los casos más severos.

Un trastorno que puede superarse con ayuda profesional

Los especialistas coinciden en que la amaxofobia tiene tratamiento y que la mayoría de los pacientes logra recuperar la confianza al volante con un tratamiento adecuado. La terapia psicológica, especialmente la cognitivo-conductual, junto con una exposición progresiva a las situaciones que generan miedo, suele ofrecer buenos resultados. En algunos casos también se emplean técnicas de relajación y entrenamiento específico para reforzar la seguridad durante la conducción.

La amaxofobia también ha sido reconocida públicamente por figuras conocidas como los actores Javier Bardem y Penélope Cruz, quienes han explicado que el miedo a sufrir un accidente ha condicionado su relación con el volante. Los especialistas recuerdan que evitar conducir de forma continuada suele reforzar el problema, por lo que recomiendan buscar ayuda cuanto antes para impedir que el miedo termine limitando cada vez más la vida cotidiana.