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Multas

Mirar el móvil en un atasco o en un semáforo puede salirte muy caro este verano

La DGT sanciona con hasta 200 euros de multa y la pérdida de puntos del carnet a los conductores que usan el teléfono, incluso cuando el vehículo está detenido por el tráfico

Conducir usando el teléfono móvil es una infracción grave

Conducir usando el teléfono móvil es una infracción grave / Freepik

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Sofía Aladro

Madrid
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Es una escena cotidiana, el semáforo se pone en rojo o llegamos a un atasco, el coche se detiene y, casi sin pensarlo, la mano baja hacia el móvil para revisar una notificación. Parece un gesto inofensivo, pero en 2026 puede salir caro. 

La normativa de tráfico mantiene entre las infracciones más vigiladas el uso del teléfono al volante, y deja poco margen para la interpretación, si el dispositivo ocupa una mano o exige apartar la vista de la carretera, el riesgo de denuncia es real, esté el coche en marcha o completamente parado.

Lo que dice la normativa

La consecuencia más drástica recae sobre aquellos conductores que optan por sujetar el teléfono directamente con la mano. Esta conducta, ya sea para hablar, escribir o simplemente sostenerlo sin una interacción activa, se castiga con una multa de 200 euros y la retirada de seis puntos del carnet de conducir.

El endurecimiento de esta medida responde a una razón puramente física, apartar una mano del volante disminuye drásticamente el tiempo y la capacidad de reacción ante imprevistos tan repentinos como una frenada de emergencia o la irrupción imprevista de un peatón. Del mismo modo, el uso de auriculares o cascos tradicionales o inalámbricos que aíslen al conductor del entorno acústico también es motivo directo de sanción por interferir en la percepción de alertas del tráfico.

Falsos mitos: los atascos y los soportes

Uno de los errores más comunes es creer que la normativa no se aplica cuando el coche está completamente parado en un cruce o en una retención kilométrica. Sin embargo, los agentes recuerdan que una parada momentánea forma parte de la circulación activa; el vehículo continúa integrado en la vía y cualquier distracción en ese instante impide reaccionar con agilidad en el momento exacto en que la fila avanza o el semáforo cambia.

Por otro lado, aunque llevar el teléfono en un soporte homologado es legal, manipular la pantalla táctil para programar rutas o cambiar de aplicación mientras se circula sigue acarreando multas de 200 euros y la pérdida de tres puntos. La clave para evitar sanciones reside en automatizar las tareas antes de iniciar la marcha y priorizar siempre los comandos por voz o los controles integrados en el propio volante.