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CURIOSIDADES

Ni superdeportivos ni ostentación, así es el coche de 42 CV de Borja Iglesias

El delantero de la Selección Española pasa de los grandes lujos sobre ruedas y conduce un clásico utilitario al que llegó por una broma en el vestuario

Borja Iglesias.

Borja Iglesias. / Celta

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Sofía Aladro

Madrid
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Ferrari, Lamborghini o Mclaren son algunas de las marcas de coches que a menudo más usan los futbolistas, que se han ganado la fama de ser unos fanáticos de los coches superdeportivos. Pero no todos eligen el mismo camino, y Borja Iglesias es uno de ellos. El delantero gallego y jugador de la Selección Española se desplaza en un modesto Seat Panda que no llama tanto la atención como otros de los supercoches que tienen sus compañeros de Selección.

El utilitario más humilde del vestuario

Frente a las mecánicas de infarto de sus compañeros, el garaje de Borja Iglesias alberga una auténtica joya de la sencillez, un Seat Panda 40 de tono azul celeste. Un clásico utilitario de los años 80 que equipa un modesto motor de cuatro cilindros y apenas 42 CV de potencia. Lejos de buscar aceleraciones de vértigo o velocidades punta de infarto, el delantero valora sobre todo la practicidad de un coche de poco más de 3,3 metros que le permite aparcar sin complicaciones en el centro de Santiago.

Seat panda

Seat panda / Seat

Un capricho que nació de una broma

La historia detrás de este vehículo es tan peculiar como el propio coche. El origen fue una recomendación entre risas de sus compañeros de equipo, con Isco Alarcón a la cabeza, jugando con el apodo del futbolista: el 'Panda'. Dicho y hecho. Iglesias localizó la unidad gracias a un mecánico de confianza que dio con el coche en Lugo, cuyo anterior dueño era un agricultor local.

Tras ponerlo a punto, se convirtió en su medio de transporte diario favorito. Aunque reconoce que carece de aire acondicionado y que ponerlo en marcha requiere cierta pericia con el estrangulador, el jugador lo tiene claro, por mucho dinero que gane con el fútbol, su mítico Seat Panda no se vende.