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Prueba

Hyundai Santa Fe: enorme por fuera, sorprendente en consumo

Probamos el Hyundai Santa Fe Hybrid, un SUV enorme de siete plazas, capaz de viajar con cinco adultos y todo su equipaje con un consumo de solo 6,9 l/100 km

Prueba del Hyundai Santa Fe

Prueba del Hyundai Santa Fe / Vicente Montoro

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Vicente Montoro

Vicente Montoro

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Hay coches que necesitan unos cuantos kilómetros para explicar de qué van. Con el nuevo Hyundai Santa Fe sucede algo parecido. Su tamaño y diseño llaman tanto la atención que, antes de conducirlo, parece que todo va a girar alrededor de sus formas cuadradas y de su enorme carrocería. Sin embargo, después de completar un viaje de 1.200 kilómetros con cinco adultos y sus cinco equipajes, lo que realmente acaba impresionando es otra cosa: su capacidad para llevarlo todo con una comodidad notable y un consumo medio de solo 6,9 l/100 km. Y eso, tratándose de un SUV de este tamaño, con siete plazas, cinco personas a bordo y el maletero cargado hasta arriba, tiene bastante mérito.

Perfil del Hyundai Santa Fe

Perfil del Hyundai Santa Fe / Vicente Montoro

La primera gran ventaja del Hyundai Santa Fe Hybrid aparece incluso antes de arrancar. Con la tercera fila de asientos abatida, el espacio de carga es descomunal. No es una forma de hablar: los cinco equipajes de los ocupantes entraron sin necesidad de jugar al Tetris ni de dejar bolsas repartidas por el habitáculo. El enorme portón trasero facilita mucho la carga y también forma parte del planteamiento más aventurero de esta quinta generación. Hyundai ha diseñado una apertura especialmente ancha, pensada no solo para meter objetos voluminosos, sino también para utilizar la parte trasera como una especie de zona de descanso durante una escapada.

Espacio de carga del Hyundai Santa Fe

Espacio de carga del Hyundai Santa Fe / Hyundai

Con todos los asientos desplegados sigue siendo un SUV de siete plazas, aunque su mejor configuración para viajar largas distancias es claramente la de cinco ocupantes y un maletero gigantesco. Incluso existe una propuesta de camperización con tienda de techo y accesorios específicos, una opción que encaja bastante bien con la filosofía práctica de este Santa Fe.

Muchísimo espacio, pero no para todos por igual

La habitabilidad es otro de sus puntos fuertes. Los pasajeros de las plazas laterales traseras viajan con muchísimo espacio para las piernas, buena altura disponible y una sensación general de amplitud difícil de encontrar incluso en otros SUV grandes. También ayuda que la climatización esté bien repartida por todo el habitáculo, con salidas de aire posteriores que permiten mantener una temperatura agradable para quienes viajan detrás. En un trayecto largo y con el coche lleno, este tipo de detalles terminan siendo más importantes que muchos elementos de equipamiento llamativos.

Segunda fila de asientos del Hyundai Santa Fe

Segunda fila de asientos del Hyundai Santa Fe / Hyundai

La pega está en la plaza central de la segunda fila. Hay anchura suficiente como para que Hyundai hubiera planteado tres asientos más independientes, pero el pasajero central acaba sentado sobre una zona más dura y elevada, prácticamente encima del apoyabrazos plegado. Puede utilizarse, pero no ofrece el mismo nivel de comodidad que las plazas laterales. En consecuencia, cuatro adultos viajan de maravilla, pero con cinco, el ocupante del centro es quien sale perdiendo.

Un híbrido que no parece sufrir con el peso

El Santa Fe probado utiliza un motor de gasolina turbo de 1.6 litros apoyado por un propulsor eléctrico. En conjunto desarrolla 215 CV, una cifra que sobre el papel puede parecer simplemente correcta para un coche tan grande y pesado. En la práctica, no necesita más para cumplir como gran coche familiar. Durante casi todo el recorrido utilizamos el modo Eco y, aun llevando cinco adultos y todo su equipaje, la respuesta fue más que suficiente. No da la sensación de ir ahogado y permite mantener el ritmo con facilidad tanto en autopista como en carreteras convencionales.

Zaga del Hyundai Santa Fe

Zaga del Hyundai Santa Fe / Vicente Montoro

No es un coche que empuje de manera violenta, pero sí responde con solvencia cuando se necesita acelerar o recuperar velocidad. El motor eléctrico ayuda especialmente al iniciar la marcha y suaviza bastante el funcionamiento del conjunto híbrido. En modo Sport cambia claramente de carácter. La respuesta del acelerador es más inmediata, el motor se muestra más alegre y aparece un tirón bastante más evidente. Evidentemente, también aumenta el consumo, pero demuestra que el Santa Fe guarda algo más de energía de la que enseña cuando circula tranquilamente en Eco.

Aun así, su gran argumento sigue siendo la eficiencia. Terminar un recorrido de 1.200 kilómetros con una media de 6,9 litros cada 100 kilómetros resulta extraordinario para un vehículo de estas dimensiones y en esas condiciones de carga.

Hecho para viajar con mucha comodidad

La suspensión tiene un ajuste claramente orientado al confort. Filtra bien los baches, trata con suavidad a los pasajeros y permite recorrer muchos kilómetros sin acumular demasiado cansancio. A ritmos de autopista, el coche se siente aplomado, silencioso y especialmente agradable para quienes ocupan las plazas laterales.

Interior del Hyundai Santa Fe

Interior del Hyundai Santa Fe / Hyundai

Para viajar, esta amortiguación blanda tiene todo el sentido. El problema aparece cuando la carretera empieza a retorcerse. En zonas de montaña se notan las inercias y los movimientos de la carrocería son bastante evidentes. No llega a resultar inseguro, pero deja claro que estamos conduciendo un SUV grande, alto y pesado. Para mi gusto, le vendría bien un punto más de firmeza. Ganaría precisión en los cambios de apoyo sin tener que renunciar necesariamente al buen confort de marcha que ofrece en carretera abierta.

Tampoco pretende esconder su tamaño. Se conduce con facilidad y la postura elevada proporciona buena visibilidad, pero en carreteras estrechas siempre eres consciente de la cantidad de coche que llevas alrededor.

La altura de la carrocería permite entrar y salir cómodamente, algo que debería ser básico en cualquier SUV familiar y que el Santa Fe resuelve muy bien. También ofrece, según versión, tracción total y un sistema de selección de terrenos con programas para nieve, barro o arena. En esta ocasión no realizamos una prueba fuera del asfalto. La unidad montaba neumáticos de carretera y de verano, por lo que no tenía demasiado sentido buscar complicaciones en caminos. Por altura libre y planteamiento, podría desenvolverse sin problemas en pistas sencillas, pero no estamos ante un todoterreno pensado para superar obstáculos extremos.

Un interior moderno y muy bien acabado

El salto de calidad respecto a anteriores generaciones se nota nada más sentarse, con materiales, ajustes y presentación general de muy buen nivel. Todo transmite solidez y el habitáculo tiene un diseño tecnológico sin resultar excesivamente complicado.

La gran pantalla panorámica curva de 12,3 pulgadas concentra la instrumentación y el sistema multimedia. También hay soluciones prácticas poco habituales, como un compartimento capaz de esterilizar pequeños objetos mediante luz ultravioleta.

Interior del Hyundai Santa Fe

Interior del Hyundai Santa Fe / Hyundai

La gama se estructura en los acabados Maxx, Trakk, Tecnoy Calligraphy. Este último añade una presentación más lujosa, con elementos como tapicería de cuero napa, llantas específicas, asientos con función de masaje o espejo retrovisor digital. Además del híbrido convencional probado, Hyundai ofrece una versión híbrida enchufable de 253 CV, equipada con una batería de 13,8 kWh y una autonomía eléctrica homologada de alrededor de 54 kilómetros.

El nuevo Hyundai Santa Fe no intenta parecer pequeño, ligero ni deportivo. Es un coche enorme y lo reconoce sin complejos. Su principal virtud consiste precisamente en aprovechar ese tamaño para ofrecer un habitáculo amplísimo, siete plazas y una capacidad de carga sobresaliente. Con cinco adultos y sus equipajes ha demostrado ser un rutero cómodo, silencioso, bien terminado y sorprendentemente eficiente. El consumo de 6,9 l/100 km es probablemente el dato que mejor resume lo bien que funciona su sistema híbrido en condiciones reales.

La plaza central trasera podría estar mejor resuelta y la suspensión resulta demasiado blanda cuando llegan las curvas. Pero, si lo que se busca es un SUV híbrido de siete plazas para viajar en familia, con espacio de sobra y un nivel de confort elevado, este Santa Fe se presenta como una de las propuestas más completas y peculiares del mercado.