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¿Imaginas conducir cientos de kilómetros sin tocar el volante del coche? Con Ford BlueCruise es posible

La pionera tecnología de Ford controla dirección, acelerador y freno en vías compatibles, y a cambio solo te pide estar atento a la carretera

Prueba del sistema Ford BlueCruise en el Puma Gen-E

Prueba del sistema Ford BlueCruise en el Puma Gen-E / Edgar Vivó

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Edgar Vivó

Edgar Vivó

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Ford BlueCruise es el primer sistema de asistencia a la conducción de Nivel 2+ que permite conducir sin las manos en el volante en España. El coche controla la dirección, la aceleración y el frenado, mantiene la distancia de seguridad y conserva el vehículo centrado en el carril. El conductor, sin embargo, continúa siendo responsable en todo momento y debe mantener la vista en la carretera.

Ford Puma Blue Cruise Edition

Ford Puma Blue Cruise Edition / Ford

Su funcionamiento depende de dos elementos. Por un lado, BlueCruise solo se activa en las denominadas Blue Zones, vías previamente mapeadas por Ford. Por otro, una cámara orientada hacia el habitáculo vigila la mirada y la posición de la cabeza para comprobar que quien conduce sigue atento y preparado para intervenir. El sistema puede funcionar incluso por encima de 130 km/h, algo que resulta espacialmente positivo si alguien tiene ‘prisa’ pero no quiere dejar de utilizar esta tecnología.

Lo probamos con un Ford Puma Gen-E, con el objetivo de valorar la tecnología, y ya os avanzamos que la impresión fue mejor de lo esperado.

BlueCruise mantiene el coche en el centro del carril con gran precisión. No se acerca de forma innecesaria a las líneas laterales ni realiza correcciones constantes de un lado a otro. La trayectoria resulta limpia y natural. Esa sensación se mantiene también en curva, donde la dirección actúa de forma progresiva y sin movimientos bruscos. El sistema nos transmitió seguridad en todo momento y no fue necesario recuperar el volante en ningún momento, mientras el testigo del BlueCruise estuvo visible en la instrumentación. Hay momentos en el que este desaparece y sí es necesario poner las manos sobre el volante, aunque lo cierto es que se mantiene la conducción semiautónoma.

Sistema Ford BlueCruise activado

Sistema Ford BlueCruise activado / Edgar Vivó

La sensación general es que el coche conduce de una forma bastante parecida a la de una persona normal. Mantiene su posición, toma las curvas con suavidad y adapta la velocidad sin generar movimientos extraños. Esa naturalidad es más importante que el propio hecho de poder retirar las manos.

Una vigilancia que no resulta pesada

La cámara interior también nos dejó una impresión positiva. El sistema comprueba constantemente que el conductor mantiene la vista en la carretera, porque esa supervisión sustituye a la obligación de tocar el volante. Si detecta falta de atención, lanza avisos visuales y sonoros. Si no obtiene respuesta, reduce progresivamente la velocidad y puede llegar a detener el vehículo.

Navegacion en un modelo Ford con BlueCruise

Navegacion en un modelo Ford con BlueCruise / Ford

En la práctica, el control no resultó en absoluto intrusivo, como si pasa con otros fabricantes. Permitía girar ligeramente la cabeza o realizar movimientos normales sin activar avisos de forma continua. También funcionó con gafas de sol polarizadas, algo especialmente útil en viajes largos. La cobertura es otro de sus puntos fuertes. En España, las Blue Zones suman aproximadamente 28.500 kilómetros, lo que representa el 90% de la red nacional de autopistas y autovías. En Europa, la extensión supera los 133.000 kilómetros. Los mapas pueden actualizarse de forma remota.

¿En qué modelos está disponible el BlueCruise?

BlueCruise está disponible en Ford Kuga, Ford Puma y Ford Puma Gen-E. También se ofrece en el Mustang Mach-E. En Kuga y Puma requiere transmisión automática y, según la versión, puede venir de serie o solicitarse mediante el Paquete Tech BlueCruise.

El paquete debe pedirse al configurar el vehículo, ya que no puede instalarse posteriormente. Incluye tres meses de prueba. Después, el servicio cuesta 24,99 euros al mes o 280 euros al año. Las versiones BlueCruise Edition incorporan una suscripción permanente.

Los precios anunciados con BlueCruise parten de 31.800 euros para el Ford Kuga, 26.500 euros para el Ford Puma y 29.900 euros para el Ford Puma Gen-E.

La conclusión tras esta primera prueba es clara. BlueCruise no convence únicamente porque permita conducir sin manos. Lo hace porque mantiene una trayectoria estable, toma las curvas con naturalidad y vigila al conductor sin resultar molesto. Y además puede hacer todo ello por encima de 130 km/h (aunque desde aquí recomendamos siempre conducir acorde a la norma de cada vía).