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Seguridad vial

La DGT advierte de multas de hasta 200 euros por beber agua al volante

Este gesto no está expresamente prohibido, pero un agente de tráfico podría multarte si lo considera peligroso

Conductor bebiendo agua

Conductor bebiendo agua / Shutterstock

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Sofía Aladro

Madrid
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Mantenerse hidratado en el vehículo resulta fundamental durante las épocas de altas temperaturas. Sin embargo, llevar a cabo esta acción mientras se conduce puede traducirse en una sanción económica de hasta 200 euros. La DGT, fundamentándose en el Reglamento General de Circulación, penaliza diversos hábitos que los conductores realizan sin percatarse del riesgo legal que conllevan. 

La legislación vial no incluye un veto específico referente al consumo de agua mientras se conduce. No obstante, este gesto choca con otras normativas vigentes que regulan el comportamiento al volante. Conviene recalcar que este criterio se aplica por igual a cualquier tipo de bebida no alcohólica, diferenciándose del consumo de alcohol, calificado como falta muy grave y sancionado con la retirada de 6 puntos. 

¿Cuál es la multa por beber agua al volante?

La infracción derivada de beber agua al volante se fundamenta en tres artículos del Reglamento de Circulación:

  • Artículo 3: Obligación de circular con precaución y diligencia.
  • Artículo 17.1: El conductor debe estar en todo momento en condiciones de controlar el vehículo
  • Artículo 18.1: Deber de mantener la libertad de movimiento, el campo de visión y la atención permanente en la conducción.

Bajo este marco, consumir agua puede interpretarse como un gesto distractor que merma la capacidad operativa del usuario y pone en riesgo la seguridad vial. 

De este modo, la decisión final recae en la valoración del agente de tráfico presente en el lugar. Las infracciones leves conllevan un importe de 80 euros, mientras que la cifra asciende a 100 euros si el gesto compromete la atención o el manejo del vehículo. Si el agente interpreta que el hecho de beber agua ha provocado una conducción peligrosa o una distracción, el importe alcanzaría los 200 euros. 

Otras multas que la DGT te puede poner este verano

Existen diversos hábitos frecuentes durante la época estival que, al igual que ingerir líquidos, no figuran explícitamente prohibidos en el reglamento pero pueden ser objeto de denuncia. Si la autoridad considera que reducen la capacidad de reacción, la visibilidad o la atención del piloto, se tramitará la correspondiente sanción. Algunos ejemplos son usar calzado inadecuado como chanclas, conducir descalzo o usar tacones excesivos, actos que conllevan multas de hasta 80 euros por dificultar el uso adecuado de los pedales.

Asimismo, ingerir alimentos, sacar el brazo por la ventanilla o maquillarse mientras se circula son acciones que pueden derivar en multas de 80 a 200 euros según la gravedad de la distracción.