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Santana Cajal, el nuevo todoterreno ‘clásico’: diésel con reductora y tres bloqueos

El segundo modelo de la nueva etapa de la marca combina chasis de largueros, motor diésel de 163 CV y cambio automático con un interior digital de cinco plazas

Santana Cajal circulando por un camino de tierra

Santana Cajal circulando por un camino de tierra / Santana

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Edgar Vivó

Edgar Vivó

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El Santana Cajal se incorpora como segundo modelo de la nueva etapa de la marca con una propuesta ‘clásica’. Es un todoterreno de chasis de largueros, motor diésel, reductora y tres bloqueos de diferencial, pensado tanto para aficionados al 4x4 como para profesionales que necesitan trabajar fuera del asfalto. Su planteamiento combina esa base mecánica con un habitáculo de cinco plazas y un equipamiento digital más propio de un vehículo actual que de una herramienta puramente funcional.

Santana Cajal visto de tres cuartos trasero en carretera

Santana Cajal visto de tres cuartos trasero en carretera / Santana

El nombre rinde homenaje a Santiago Ramón y Cajal y pretende asociar el modelo con la exploración y la capacidad de avanzar por terrenos desconocidos. Más allá de esa inspiración, el diseño muestra unas formas cuadradas y una parrilla de gran tamaño, acompañada por faros LED y guardabarros iluminados. Las puertas carecen de marco y el portón trasero se divide en dos partes. La luneta se eleva para facilitar un acceso rápido al maletero, mientras que la sección inferior abre lateralmente y soporta la rueda de repuesto.

El Cajal mide 4,79 metros de largo y tiene una distancia entre ejes de 2,76 metros. Santana ofrecerá inicialmente cuatro colores. Las estriberas laterales son retráctiles y el techo panorámico forma parte del equipamiento de serie. En el interior hay asientos tapizados en cuero con costuras en contraste, mientras que la segunda fila puede plegarse en plano mediante una sola acción para ampliar el espacio de carga.

Tres bloqueos y reductora

La única mecánica disponible por ahora es un diésel de 2.0 litros con 163 CV y 390 Nm, asociado de serie a una caja automática ZF de ocho velocidades. La tracción integral conectable permite seleccionar los programas 2H, 4A, 4H y 4L mediante un mando electrónico. A ellos se suman 11 modos de conducción destinados a adaptar la respuesta del vehículo a escenarios como asfalto, nieve, arena, vadeos, rocas o barro.

Selector de la tracción 4x4 del Santana Cajal

Selector de la tracción 4x4 del Santana Cajal / Santana

La capacidad fuera del asfalto se apoya en una altura libre de 22 centímetros, un ángulo de entrada de 37 grados y otro de salida de 31 grados. La profundidad máxima de vadeo alcanza los 80 centímetros. Cuando las condiciones se complican, el bloqueo central actúa en los modos 4H y 4L. El conductor también puede conectar por separado los bloqueos delantero y trasero para mantener la motricidad en zonas de baja adherencia.

Santana añade una función tank-turn que bloquea la rueda trasera interior para reducir el espacio necesario al cambiar de dirección en pasos estrechos. El equipamiento de serie incluye además una barra de remolque, con una capacidad anunciada de hasta 2.500 kilos. El depósito de combustible tiene 85 litros, una cifra orientada a prolongar el uso en rutas o trabajos alejados de puntos de repostaje.

Cinco pantallas en el habitáculo

El puesto de conducción contrasta con la propuesta clásica de este modelo, al reunir cinco pantallas. El cuadro de instrumentos es un panel LCD de 10,25 pulgadas y la pantalla central tiene 12,8 pulgadas. El acompañante dispone de otra pantalla de 12,8 pulgadas, desde la que puede consultar información todoterreno como la inclinación, la profundidad de vadeo, la brújula o el estado de la transmisión y los diferenciales. Esta disposición permite que el pasajero ayude al conductor durante las maniobras más exigentes.

Salpicadero y puesto de conducción del Santana Cajal

Salpicadero y puesto de conducción del Santana Cajal / Santana

El conjunto se completa con una pantalla configurable de 1,92 pulgadas que puede funcionar como botón de arranque y un retrovisor interior digital con imagen de la cámara trasera. También incorpora un equipo de sonido con 10 altavoces y subwoofer, carga inalámbrica de 50 W y diez tomas de alimentación distribuidas por el habitáculo.

El Cajal forma parte de la etapa iniciada por Santana en 2025 tras un periodo de inactividad. Los vehículos de esta nueva, como el pick-up 400 gama se fabrican en la histórica planta de Linares, en Jaén, y Santana Motors se encarga de su comercialización y distribución internacional. La compañía busca conservar así el vínculo de la marca con los vehículos robustos y orientados al trabajo, aunque ahora añade más tecnología, conectividad y elementos de confort para ampliar su uso cotidiano.

Pantalla con información todoterreno del Santana Cajal

Pantalla con información todoterreno del Santana Cajal / Santana

El Santana Cajal se venderá a través de una red de casi 50 concesionarios. La marca todavía no ha comunicado su precio, la fecha de llegada al mercado ni la estructura de acabados, datos necesarios para situar su propuesta comercial dentro de la nueva gama de Santana.

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