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Operación Verano 2026

La DGT avisa de que el calor extremo y las olas de calor amenazan la mecánica de los coches en verano

Las altas temperaturas aceleran el deterioro de componentes clave como la batería y las ruedas incluso en vehículo nuevos

Recomendaciones para viajar seguro en verano con el coche

Recomendaciones para viajar seguro en verano con el coche / Freepik

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Sofía Aladro

Madrid
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La Dirección General de Tráfico ha lanzado una seria advertencia ante la llegada de las olas de calor, recordando que las temperaturas extremas no solo disminuyen las capacidades del conductor, sino que también amenazan la mecánica del vehículo. A través de su revista “Tráfico y Seguridad Vial”, el organismo insiste en que realizar una puesta a punto antes de emprender un viaje de vacaciones no es un consejo opcional, sino una medida drástica para evitar incidentes en la carretera. 

El calor extremo aparece como un factor de riesgo. Las temperaturas muy elevadas pueden alterar el comportamiento del coche y hasta el asfalto. El riesgo de sufrir una avería aumenta debido al esfuerzo exponencial al que se someten componentes como el motor, las ruedas o el aire acondicionado, lo que obliga a los conductores a extremar las precauciones y revisar el vehículo antes de cualquier desplazamiento largo.  

El peligro silencioso de la batería a 40 grados

Uno de los datos más sorprendentes revelados por Tráfico afecta directamente a las baterías. La DGT alerta de que ante una temperatura ambiental de 40ºC, incluso una batería recién instalada hace unos meses puede sufrir una descarga acelerada, ya que estos dispositivos están diseñados para operar de manera óptima a una temperatura de 25ºC. 

Este fenómeno se debe a que el calor extremo acelera la descomposición de las moléculas internas de la batería, provocando que pierda energía a marchas forzadas. El peligro se intensifica si el coche permanece aparcado durante varios días o si el vehículo supera los diez años de antigüedad, situaciones en las que las autoridades recomiendan verificar el amperaje, el nivel de líquido de los vasos y el correcto funcionamiento de la carga. 

Neumáticos y aire acondicionado

Las ruedas constituyen el otro gran punto débil del coche en verano, situándose como la segunda causa más frecuente de averías en carretera. Dado que el asfalto puede alcanzar los 70 grados, la DGT recuerda que, aunque el límite legal del dibujo es de 1,6 milímetros, se aconseja no bajar de los 2 mm. Circular con las gomas desgastadas no sólo acelera su deterioro o riesgo de reventón, sino que compromete la estabilidad en curva y alarga la distancia de frenado.

Por último, el aire acondicionado y el sistema de refrigeración del motor completan la lista de elementos críticos para revisar antes de viajar. En los coches más antiguos, los motores tienden a calentarse más de lo normal con el calor extremo, por lo que es vital inspeccionar el radiador, controlar el líquido refrigerante, vigilar posibles fugas y asegurarse de que el vehículo mantiene la temperatura adecuada durante la marcha.