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Seguridad Vial

El riesgo de ser gruista: los atropellos en este sector en 2026 fuerzan un cambio en la DGT

Los trágicos siniestros en Valladolid, Badajoz y Huesca reactivan las alarmas de un sector que históricamente ha denunciado su alta siniestralidad

El timo de la grúa pirata

El timo de la grúa pirata / ARCHIVO

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Sofía Aladro

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El año 2026 ha comenzado con un trágico goteo de accidentes mortales para los profesionales del auxilio en carretera. El primer siniestro ocurrió la noche del pasado 11 de enero en la N-601, a la altura de Alcazarén (Valladolid), donde un gruista de 40 años fue arrollado por un turismo mientras retiraba un camión. Apenas un mes después, el 12 de febrero, un gruista de 60 años falleció tras ser atropellado por un camión en el arcén de la A-66, cerca de Zafra (Badajoz), en el momento en que se encontraba rescatando un coche averiado.  

El tercer accidente mortal tuvo lugar el 20 de febrero en la A-23, entre Jaca y Sabiñánigo (Huesca),cuando un trabajador que ya había concluido la carga de una furgoneta fue embestido por un vehículo. Estos tres casos recientes se suman a la cifra de la DGT, que ya contabilizaba un total de 26 operarios de grúa o conservación fallecidos en las carreteras españolas durante los últimos cinco años. 

Un sector que lleva años denunciando su invisibilidad

Este problema viene de largo, y es que las asociaciones de auxilio en carretera llevan tiempo protestando por la alta siniestralidad de su profesión. En el año 2024, el sector ya advirtió de que la tasa de mortalidad de estos operarios superaba la de la mayoría de actividades económicas en España. Su principal queja era la falta de datos oficiales fiables, ya que cuando un gruista moría atropellado fuera de su vehículo, las fuerzas de seguridad lo registraban en los informes simplemente como un “peatón”, invisibilizando el riesgo real de su trabajo. 

Para corregir la invisibilidad censal ante la administración pública, la Red de Empresas de Auxilio en Carretera (REAC) impulso la campaña “Ni uno más”, colocando crespones y lazos negros en las grúas de todo el país. Desde entonces, el sector ha exigido de forma insistente que los formularios de Accidentes de la Guardia Civil y de la Policía Local incluyan casillas específicas para identificar si la víctima es un operario de auxilio en carretera, con el fin de poder estudiar el problema con rigor. 

La reacción de la DGT ante la presión

Como respuesta a estas reclamaciones, La DGT comenzó a tomar medidas y en 2025 lanzó en sus redes sociales la campaña de concienciación #ProtégelosEnCarretera. A través de varios vídeos en los que participaban una agente de la Guardia Civil y un gruista profesional, el organismo público pidió a los conductores que reduzcan la velocidad o cambien de carril al ver una grúa trabajando, recordando que estos operarios a menudo realizan sus tareas dando la espalda al tráfico y no ven venir a los vehículos. 

Finalmente, tras aprobarse una Proposición No de Ley en el Congreso de los Diputados, la DGT ha reconocido el grave riesgo que sufren estos trabajadores y ha asumido por primera vez el recuento oficial de gruistas fallecidos. El Observatorio Nacional de Seguridad Vial ya ha pedido colaboración con las asociaciones del sector para cruzar los datos de siniestros de este año, admitiendo las dificultades que tiene la propia administración para contabilizar estos atropellos.