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Impuestos

La recaudación del impuesto de matriculación baja y muestra cómo está cambiando el mercado

La recaudación cae un 12% en lo que va de año mientras sube el precio medio de los vehículos debido al auge de las opciones electrificadas.

El impuesto de matriculación se paga solo una vez.

El impuesto de matriculación se paga solo una vez. / Freepik

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Andrea Gil Modrego

Andrea Gil Modrego

Zaragoza
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La recaudación del impuesto de matriculación en España alcanzó los 52 millones de euros en este mes de mayo, según los datos de la Agencia Tributaria. La cifra supone un incremento interanual en términos mensuales, pero encaja dentro de una tendencia más compleja: el mercado de automóviles nuevos está cambiando su composición, y eso impacta directamente en la recaudación fiscal.

En el acumulado del año, entre enero y mayo, el Estado ha ingresado alrededor de 273 millones de euros por este impuesto, lo que representa un descenso cercano al 12% respecto al mismo periodo de 2025. Es decir, aunque en algunos meses concretos la recaudación repunta, el balance general sigue siendo inferior al del año anterior.

Uno de los datos más relevantes del informe es la evolución del precio medio de los vehículos nuevos. En mayo, el precio medio de un turismo se situó en torno a los 23.969 euros, lo que supone un incremento aproximado del 1% interanual. En el acumulado del año, el precio medio supera ya los 24.100 euros, consolidando una tendencia de encarecimiento progresivo del automóvil en España. Este aumento de precios, sin embargo, no se traduce en una mayor recaudación del impuesto de matriculación. La razón está en cómo se calcula este tributo: depende directamente de las emisiones de CO₂ del vehículo, no de su precio de venta.

El elemento clave que explica esta desconexión entre precios y recaudación es la transformación del parque automovilístico. Cada vez se matriculan más vehículos electrificados que emiten menos CO₂ o directamente no emiten durante su uso. Estos vehículos, en muchos casos, están exentos del impuesto de matriculación o tributan en tramos muy reducidos. Por ejemplo, por debajo de 120 gramos de CO2 al kilómetro, el impuesto de matriculación es cero.

De hecho, la cuota media del impuesto pagado por vehículo se situó en mayo en torno a los 465 euros, frente a los 549 euros del mismo mes del año anterior. Esto supone una caída aproximada del 15% en el impuesto medio por coche, incluso aunque el precio medio de compra haya subido.

Menos emisiones, menos recaudación

La consecuencia directa de esta transformación no solo es fiscal, es también medioambiental. Las emisiones medias de los coches nuevos siguen descendiendo y se sitúan ya en torno a los 102 gramos de CO₂ por kilómetro, ligeramente por debajo del año anterior. Este descenso está impulsado por tres factores principales: la mayor presencia de híbridos, el crecimiento del vehículo eléctrico puro y la presión regulatoria europea sobre los fabricantes para reducir emisiones.

Desde el punto de vista fiscal, el cambio genera un efecto paradójico: el mercado vende coches más caros y más avanzados tecnológicamente, pero el Estado ingresa menos por un impuesto que depende de las emisiones. Así, el comportamiento del impuesto de matriculación refleja la transición que está viviendo el sector del automóvil en España. Por un lado, los consumidores están pagando más por sus vehículos debido al encarecimiento general de los modelos nuevos, la tecnología embarcada y la electrificación. Por otro lado, pagan menos impuestos en algunos casos.