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Oportunidad industrial

Ineos entra en Defensa con el Grenadier y confirma la tendencia del sector

El fabricante se une a SMT Defence y NMS UK para ofrecer el Grenadier al programa de vehículos ligeros del Ministerio de Defensa británico

Team Grenadier MRLV

Team Grenadier MRLV / Ineos

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Edgar Vivó

Edgar Vivó

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La entrada de la automoción en el negocio militar empieza a dejar de parecer una excepción. Después del movimiento de Renault con Thales y su 4 Troop, ahora es Ineos Automotive quien da un paso en la misma dirección con el Grenadier. El fabricante se ha unido a SMT Defence y NMS UK para crear Team Grenadier, un consorcio que quiere ofrecer una gama de vehículos basada en el todoterreno británico al programa Light Mobility Vehicle del Ministerio de Defensa del Reino Unido.

La lectura va mucho más allá del propio vehículo, puesto que Ineos no está presentando solo una versión especial del Grenadier, sino una plataforma industrial pensada para adaptarse a distintos usos militares. El esquema recuerda a lo que empieza a verse en otros fabricantes europeos: partir de un vehículo civil ya desarrollado, aprovechar su base técnica y añadir la integración necesaria para responder a necesidades de Defensa sin arrancar cada proyecto desde cero.

El proyecto tiene nombre propio dentro del programa: Grenadier Multi-Role Light Vehicle. Será una de las nueve aplicaciones modulares previstas sobre la misma base, lo que permite imaginar configuraciones distintas sin cambiar el punto de partida. Esa modularidad es clave para Defensa, donde un mismo vehículo puede necesitar versiones de transporte, apoyo, comunicaciones, intervención rápida o servicios especializados según la misión.

Team Grenadier MRLV

Team Grenadier MRLV / Ineos

SMT Defence aportará la parte de diseño, integración y adaptación de vehículos especiales para usuarios militares. NMS UK, por su parte, entra con experiencia en producción, integración y soporte de vehículos militares durante su vida útil. Ineos pone la base del Grenadier, pero el valor del consorcio está precisamente en unir automóvil, transformación especializada y capacidad industrial local. Ese último punto no es menor. En Defensa ya no basta con tener un vehículo capaz sobre el papel, también importa dónde se ensambla, quién garantiza las piezas, cómo se mantiene durante años y qué margen tiene el país para sostener el programa sin depender en exceso de terceros. Team Grenadier se presenta con ese enfoque: diseño británico, ensamblaje en el Reino Unido, cadena de suministro local y apoyo durante toda la vida del vehículo.

La automoción puede encajar bien ahí porque lleva décadas trabajando con plataformas comunes, proveedores complejos, procesos de producción ajustados y mantenimiento en red. Es justo lo que los gobiernos buscan cuando necesitan reforzar su capacidad de Defensa con rapidez y sin depender únicamente de los grandes contratistas militares tradicionales.

El movimiento llega en un momento muy concreto. La industria europea del automóvil arrastra una presión enorme por la electrificación, las restricciones medioambientales, la competencia china y la necesidad de rentabilizar fábricas. Al mismo tiempo, los países europeos quieren reforzar su músculo militar y necesitan producción, ingeniería y capacidad de escalar proyectos. La unión de ambos mundos empieza a tener una lógica industrial evidente.

Renault fue el aviso

Renault acaba de mostrarlo con Thales. Su 4 Troop parte de un vehículo civil del grupo y se plantea como una solución táctica conectada, con comunicaciones seguras, sensores, drones, robots y funciones de centro de mando móvil. La marca francesa evita vincularlo a un modelo concreto porque la idea es aplicarlo a buena parte de su gama, desde SUV hasta vehículos comerciales. Ineos sigue otro camino, más ligado al todoterreno puro, pero la idea de fondo es parecida.

Tampoco España está fuera de esa conversación. Seat ya ha reconocido contactos con el Gobierno para explorar posibles colaboraciones en Defensa, aunque sin proyecto confirmado. En ese caso, el debate pasa por vehículos ligeros, plataformas electrificadas, baterías, sistemas energéticos y capacidad industrial. Martorell tiene experiencia, volumen y una red de proveedores que pueden resultar atractivos si el sector militar busca apoyarse en la automoción.

Renault Group y Thales presentan 4 TROOP

Renault Group y Thales presentan 4 TROOP / Renault

La llegada de Josep Maria Recasens a Indra también va en esa línea. Su trayectoria en Seat, Renault, Ampere y Anfac refuerza el puente entre el automóvil y la Defensa, del mismo modo que antes José Vicente de los Mozos aportó a Indra una experiencia muy vinculada a Renault y a la industria automovilística.

Ineos se suma ahora a una lista que ya empieza a ser larga. Renault con Thales, Seat escuchando al Gobierno, Volkswagen explorando usos militares sobre Amarok y Crafter, Mercedes-Benz con sistemas móviles antidrones, Daimler Truck y Arquus con camiones militares para Francia, y ahora el Grenadier buscando hueco en el programa británico de vehículos ligeros.

No todos fabricarán blindados ni todos acabarán firmando grandes contratos militares. Pero la tendencia está ahí. La Defensa busca movilidad, energía, sensores, logística, producción y soporte. Y la automoción necesita nuevas vías industriales para un negocio cada vez más exigente. Ineos acaba de demostrar que el Grenadier puede jugar esa partida. Renault fue el aviso. Ahora llega otra confirmación.

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