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Consejos

Los cinco errores al volante que disparan el consumo de combustible sin que te des cuenta

Aceleraciones bruscas, neumáticos mal inflados o trayectos cortos pueden aumentar el gasto de combustible y las emisiones contaminantes en el uso diario del coche

Los cinco errores al volante que disparan el consumo de combustible sin que te des cuenta

Los cinco errores al volante que disparan el consumo de combustible sin que te des cuenta / Midas

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La mayoría de los conductores utiliza el coche a diario para desplazamientos cortos: ir al trabajo, llevar a los niños al colegio, hacer la compra o realizar gestiones cotidianas. Son trayectos que suelen percibirse como poco relevantes desde el punto de vista del consumo, pero la realidad es que determinados hábitos al volante pueden aumentar notablemente el gasto de combustible y las emisiones contaminantes.

Los expertos en mantenimiento del automóvil recuerdan que gran parte de la eficiencia de un vehículo depende de cómo se conduce y de su estado de conservación. De hecho, una conducción eficiente y un mantenimiento adecuado pueden reducir el consumo entre un 10% y un 15%, según estimaciones del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).

1. Exigir demasiado al motor cuando está frío

Uno de los errores más habituales se produce nada más arrancar el coche. En trayectos cortos, el motor muchas veces no llega a alcanzar su temperatura óptima de funcionamiento, lo que provoca una combustión menos eficiente y un mayor consumo.

Por este motivo, se recomienda iniciar la marcha de forma suave y evitar aceleraciones bruscas durante los primeros kilómetros.

2. Conducir de forma agresiva

Las aceleraciones intensas y las frenadas continuas son enemigas de la eficiencia. Anticiparse al tráfico, mantener una velocidad estable y aprovechar la inercia del vehículo son gestos sencillos que permiten reducir el consumo y mejorar la seguridad.

Levantar el pie del acelerador con antelación cuando se aproxima una retención o un semáforo suele ser mucho más eficiente que acelerar hasta el último momento y frenar de forma brusca.

3. Descuidar la presión de los neumáticos

Los neumáticos son uno de los elementos que más influyen en el consumo. Circular con una presión inferior a la recomendada aumenta la resistencia a la rodadura y obliga al motor a realizar un mayor esfuerzo.

Archivo - Recurso de diésel, gasolina, estación de servicio

Una pérdida de apenas medio bar puede incrementar el consumo entre un 3% y un 5% / FACONAUTO - Archivo

Según datos de la Comisión Europea, una pérdida de apenas medio bar puede incrementar el consumo entre un 3% y un 5%. Por ello, revisar la presión al menos una vez al mes sigue siendo una de las medidas más eficaces para ahorrar combustible.

4. Llevar peso innecesario en el coche

Muchas veces el maletero se convierte en un almacén improvisado. Herramientas, cajas, equipamiento deportivo o cualquier otro objeto que no se utiliza habitualmente supone un peso extra que el vehículo debe mover en cada desplazamiento.

Diversos estudios estiman que cada 100 kilos adicionales pueden aumentar el consumo de combustible alrededor de un 6%, especialmente en recorridos urbanos con constantes aceleraciones y frenadas.

5. Retrasar el mantenimiento

Filtros sucios, aceite degradado o una alineación incorrecta pueden afectar directamente al rendimiento del vehículo. Aunque el coche siga funcionando aparentemente con normalidad, estos elementos pueden incrementar el consumo y las emisiones.

Por eso, respetar los intervalos de mantenimiento recomendados por el fabricante no solo ayuda a prolongar la vida útil del vehículo, sino que también contribuye a mantener unos niveles de consumo más bajos.

Un pequeño gesto con impacto inmediato

La eficiencia al volante no depende únicamente de la tecnología del vehículo. Muchos de los hábitos que influyen en el consumo forman parte de la conducción diaria y, en la mayoría de los casos, pueden corregirse fácilmente.

Pequeños cambios en la forma de conducir y un mantenimiento adecuado no solo ayudan a reducir el gasto en combustible, sino que también contribuyen a disminuir las emisiones contaminantes y mejorar la calidad del aire en las ciudades.