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Primera prueba del Porsche Cayenne Electric, un familiar con alma de hiperdeportivo
El nuevo Porsche Cayenne Electric llegará con versiones de hasta 1.156 CV, carga 400 kW, y 642 km de autonomía, con un precio que parte desde 108.296 euros

Prueba del Porsche Cayenne Electric / Edgar Vivó

El Porsche Cayenne Electric no llega como una simple variante eléctrica más dentro de la gama. Llega como el Poresche más potente jamás creado por la firma alemana. Y, además, sin romper con lo que siempre ha definido al Cayenne: un SUV familiar y polivalente, capaz de rendir en la ciudad, en las rutas off-road mas extremas o en cualquier circuito del mundo.

Perfil del Porsche Cayenne Electric / Edgar Vivó
La versión que más marca la diferencia es el Cayenne Turbo Electric. Sus cifras ya anticipan que no estamos ante un SUV eléctrico convencional: con 1.156 CV de pico máximo de potencia, 1.500 Nm de par, un 0 a 100 km/h en 2,5 segundos y una velocidad máxima de 260 km/h, está más cerca de las cifras de un hiperdeportivo que de un modelo familiar. Pero lo llamativo no es solo que corra mucho, sino cómo lo hace en una carretera real. En un puerto de montaña era prácticamente imposible aprovechar todo su potencial, porque la aceleración era tan brutal que desaparecían los tramos entre curva y curva.
Pero casi nos impresionó más el comportamiento del chasis que el empuje del coche. Con el sistema activo opcional en el S y el Turbo, el coche rueda prácticamente plano incluso cuando se acelera fuerte, se frena con decisión o se enlazan curvas rápidas. No levanta el morro al pisar el acelerador ni se hunde de forma clara en las frenadas, y eso transmite mucha seguridad porque el conductor siente que la carrocería está mucho más sujeta de lo que esperaría en un SUV de casi cinco metros y un peso por encimas de las dos toneladas y media. Es, probablemente, el punto que más cambia la percepción del coche al volante.

Porsche Cayenne Electric Turbo / Edgar Vivó
También pudimos conducir el Cayenne Electric de acceso, con 408 CV y 835 Nm de par. Frente al Turbo, se nota mucho más accesible, más fácil de dosificar y más coherente con un uso familiar. No tiene ese punto salvaje del Turbo, pero tampoco se queda corto en una utilización normal. De hecho, puede tener más sentido para quien busque un Cayenne eléctrico amplio, rápido y cómodo sin entrar en esa dimensión casi desmedida de prestaciones.
Quedó pendiente probar el Cayenne S Electric, que sobre el papel se sitúa justo donde muchos clientes podrían encontrar el equilibrio entre los dos anteriores. Declara 544 CV, 1.080 Nm, un 0 a 100 km/h en 3,8 segundos, 250 km/h de velocidad máxima.
Versiones, batería y carga
La gama en España queda estructurada en tres versiones. El Porsche Cayenne Electric arranca en 108.296 euros, el Cayenne S Electric cuesta 130.154 euros y el Cayenne Turbo Electric sube hasta 169.124 euros.
La batería tiene 113 kWh de capacidad bruta y utiliza una arquitectura de 800 voltios. En autonomía, el Cayenne Electric alcanza hasta 642 km, mientras que el Cayenne Turbo Electric llega hasta 623 km. En carga rápida, admite hasta 400 kW en corriente continua bajo condiciones concretas, puede pasar del 10 al 80 % en menos de 16 minutos y sumar hasta 325 km en 10 minutos en el Cayenne, ó 315 km en el Turbo. También admite carga en alterna de hasta 22 kW y carga inductiva de hasta 11 kW.
La recuperación de energía es otro punto fuerte, con hasta 600 kW. Porsche lo relaciona con la tecnología desarrollada en Fórmula E, y al volante se entiende mejor esa insistencia. El coche no solo corre mucho, también frena y regenera con una capacidad que ayuda a gestionar el peso y el ritmo cuando se conduce deprisa. En el Turbo, el motor eléctrico trasero cuenta con refrigeración directa por aceite, un detalle pensado para mantener prestaciones altas de forma más constante cuando se exige mucho al sistema.

Porsche Cayenne Electric / Edgar Vivó
Para los que todavía no piensan en eléctrico hay buenas noticias, ya que el Cayenne Electric no sustituye de golpe al resto de la familia Cayenne. La marca mantiene una estrategia de tres tipos de propulsión, con eléctricos, híbridos enchufables y motores de combustión conviviendo en la gama. Es una decisión importante porque evita presentar el eléctrico como única respuesta para todos los clientes y lo coloca como una alternativa más dentro de un modelo que Porsche considera clave desde 2002, con más de 1,5 millones de unidades fabricadas.
Más grande, más digital y muy Cayenne
Por fuera, el nuevo Porsche Cayenne Electric mantiene una silueta reconocible, aunque con proporciones imponentes. Mide 4.985 mm de largo, 1.980 mm de ancho y 1.674 mm de alto, con una distancia entre ejes de 3.023 mm. Esa batalla se nota especialmente en las plazas traseras, donde hay mucho espacio para viajar con comodidad. El maletero ofrece entre 781 y 1.588 litros, más un compartimento delantero de 90 litros, y la capacidad de remolque llega hasta 3.500 kg.

Interior del Porsche Cayenne Electric / Porsche
El diseño puede gustar más o menos, pero sí consigue que el coche se vea robusto y claramente identificable como un Cayenne. El frontal es bajo, los pasos de rueda están muy marcados, las puertas no tienen marco y la zaga recurre a una firma luminosa con efecto 3D y logotipo Porsche iluminado. En el Turbo, las llantas de 22 pulgadas impresionan mucho en directo por tamaño y presencia.
La aerodinámica tiene vida propia en este coche. El coeficiente anunciado es 0,25, con spoiler de techo adaptativo, entradas de aire activas y aeroblades activos en el Turbo flanqueando las ruedas posteriores. No son detalles decorativos, ya que en un eléctrico con más de mil caballos cada ayuda es bienvenida para domar a las bestias.
El interior es otro salto evidente. La pantalla central OLED curva, llamada Flow Display, baja hacia la consola y crea una zona de manejo muy cómoda y visual (con un reposamanos súper ergonómico incluido), secundada por un una instrumentación curva OLED de 14,25 pulgadas y una pantalla opcional para el pasajero de 14,9 pulgadas. También puede llevar head-up display con realidad aumentada. Aun así, muy acertadamente, Porsche mantiene controles físicos para funciones habituales.

Interior del Porsche Cayenne Electric / Porsche
La sensación dentro es la de un coche muy tecnológico, pero no por ello carente de sentido. Hay asientos traseros con ajuste eléctrico, nuevos asientos deportivos y de confort, calefacción en superficies de contacto como paneles de las puertas y reposabrazos central, iluminación ambiental y un techo panorámico con control de luminosidad. Es un entorno ampliamente personalizable con colores, materiales, interiores sin cuero, llantas de 20, 21 y 22 pulgadas y hasta relojes Porsche Design configurables a juego con el coche.
Lo que nos queda claro tras esta primera toma de contacto es que el Cayenne Electric no intenta ser un eléctrico más, sino un coche capaz de fusionar como nunca antes prestaciones y polivalencia.
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