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Novedad

Probamos el nuevo Mercedes GLC eléctrico: ahora sí que sí

Mercedes se la jugaba lanzando al mercado su SUV más importante en versión eléctrica, y lo cierto es que la apuesta le ha salido redodnda

Mercedes-Benz GLC Electric

Mercedes-Benz GLC Electric / Mercedes-Benz

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Edgar Vivó

Edgar Vivó

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El Mercedes GLC eléctrico no es un lanzamiento cualquiera para la marca, ya que hablamos del modelo que más peso tiene dentro de su gama, y de un coche que llega con la gran responsabilidad de convencer al cliente tradicional del GLC a que dé el salto al coche eléctrico. Mercedes-Benz se la jugaba con este coche, y esta vez ha hecho los deberes.

A primera vista ya se nota que estamos ante algo más tecnológico que el GLC conocido hasta ahora. La carrocería mantiene esa idea de SUV familiar, cómodo y de cierto empaque, aunque ahora juega con una línea más fluida, casi a medio camino entre un SUV clásico y un coupé. No llega como una carrocería coupé propiamente dicha, porque de inicio solo se ofrece esta silueta, pero sí tiene una zaga algo más tendida y una presencia más moderna. También es algo más grande que el GLC de combustión, con 129 mm más de longitud, y 7 mm más de altura, según se explicó durante la presentación.

Vista lateral del Mercedes-Benz GLC Electric

Vista lateral del Mercedes-Benz GLC Electric / Mercedes-Benz AG

El frontal será, seguramente, lo que más controversia despierte. La nueva parrilla iluminada, con hasta 942 puntos retroiluminados, marca mucho la personalidad del coche. A nuestro juicio, esa iluminación, las estrellas y el espectáculo nocturno no acaba de encajar del todo con la sobriedad que muchos asociamos a Mercedes-Benz. Tiene más pólvora china que sobriedad alemana, aunque es evidente que forma parte del nuevo lenguaje visual de la marca, y de la tendencia del mercado.

Interior del Mercedes Benz GLC

Interior del Mercedes Benz GLC / Mercedes-Benz

El habitáculo en cambio, nos ha convencido por completo. La unidad que pudimos conducir llevaba la MBUX Hyperscreen, una pantalla de 39,1 pulgadas y 99,3 centímetros que cruza el salpicadero de lado a lado y convierte el interior en una especie de salón digital. Impone nada más verla, aunque lo importante no es solo el tamaño. El sistema trabaja con la nueva generación MBUX, integra funciones de inteligencia artificial y el asistente virtual puede aprender rutinas para anticiparse a ciertos usos del conductor.

MBUX Hyperscreen

MBUX Hyperscreen / Mercedes-Benz

Más allá de las pantallas, que son lo primero que entra por los ojos, nos alegró encontrarnos con un interior de mejor calidad que el del anterior GLC y, en general, que el de algunos Mercedes-Benz recientes. Los materiales transmiten más sofisticación, los ajustes parecen más cuidados y la sensación general es la de un coche mejor construido, más duradero y más cerca de lo que uno espera cuando se sube a un Mercedes-Benz.

También hay mucho confort real, y no solo tecnológico. La insonorización es sobresaliente, el rodar eléctrico refuerza esa calma interior y el espacio disponible en todas las plazas es generoso. Detrás se viaja con amplitud y los respaldos traseros pueden abatirse en proporción 40:20:40, una solución práctica para transportar objetos largos sin inutilizar toda la fila posterior. El maletero ofrece 570 litros, ampliables a 1.740 litros, y delante aparece un frunk de 128 litros que tiene mucho sentido para guardar cables de carga, bolsas o incluso una pequeña maleta de cabina.

Maletero del Mercedes Benz GLC

Maletero del Mercedes Benz GLC / Mercedes-Benz

Frunk delantero del Mercedes Benz GLC

Frunk delantero del Mercedes Benz GLC / Mercedes-Benz

El techo panorámico Sky Control también llamó nuestra atención. En España viene de serie y permite cambiar entre zonas transparentes y opacas mediante nueve segmentos independientes. Puede añadirse un patrón con 162 estrellas iluminadas sincronizadas con la luz ambiental.

489 CV y hasta 707 kilómetros de sutonomía

Donde el coche empieza a ganar muchos puntos es al ponerse en marcha. El coeficiente aerodinámico de 0,26 ayuda, pero lo importante es lo que transmite desde el volante -por cierto de nuevo con mandos digitales, lo que es una excelente noticia-. Rueda con una suavidad extraordinaria, va muy bien aislado y da sensación de avanzar sin esfuerzo, casi como si flotara sobre el asfalto. En un eléctrico de este tamaño y peso, lograr que el consumo se mantenga contenido y que el coche se sienta tan refinado no es un detalle menor. Aquí se nota que no nace como una adaptación de una plataforma de combustión, sino como un eléctrico desarrollado desde el principio para serlo.

Mercedes Benz GLC

Mercedes Benz GLC / Mercedes-Benz

El nuevo GLC eléctrico llega a España, al menos en este arranque comercial, con una única versión, el GLC 400 4MATIC. Lleva dos motores, tracción total, 489 CV, 800 Nm de par y una batería de 94,5 kWh. La respuesta es contundente, con una aceleración muy seria y unas recuperaciones en carretera más propias de un deportivo que de un SUV familiar. Lo bueno es que no obliga a ser conducirlo así. Cuando se baja el ritmo, el coche vuelve a ser suave, silencioso y muy agradable.

La autonomía homologada alcanza hasta 707 kilómetros WLTP, una cifra que cambia la forma de mirar un SUV eléctrico grande, porque ya permite pensar en viajes largos con menos dependencia del cargador. La arquitectura de 800 voltios es otra de las claves. El GLC puede cargar a potencias de hasta 330 kW y recuperar hasta 303 kilómetros en diez minutos en condiciones favorables. Mercedes-Benz también incluye en España el convertidor que permite usar estaciones de carga de 400 y 800 voltios, algo muy útil porque la red real no siempre acompaña al ritmo que prometen los coches. La carga doméstica de serie es de 11 kW y se mencionó una opción de 22 kW.

Parrilla frontal del Mercedes Benz GLC

Parrilla frontal del Mercedes Benz GLC / Mercedes-Benz

El apartado de asistencias también sube de nivel. El sistema MB.DRIVE de sexta generación agrupa funciones de seguridad y ayuda a la conducción, con elementos como Distronic, mantenimiento de carril y control de ángulo muerto. El coche equipa hasta 27 cámaras, sensores ultrasónicos y radares, y algunas funciones pueden ampliarse o mejorarse mediante actualizaciones.

Futura gama

La gama crecerá más adelante. Mercedes-Benz adelantó que llegarán más motorizaciones durante los próximos meses, incluidas versiones con menor potencia, otras con distinta autonomía y también futuras variantes AMG. Habrá opciones de un solo motor y alguna podrá superar la autonomía de esta primera versión al combinar una batería grande con menos peso y menor consumo. Aunque no se ha facilitado una fecha exacta para cada una.

Interior del Mercedes Benz GLC

Interior del Mercedes Benz GLC / Mercedes-Benz

El Mercedes GLC 400 4MATIC eléctrico ya está a la venta en España con un precio de 77.125 euros, IVA incluido, y se puede configurar y reservar. El equipamiento para nuestro mercado incluye el Paquete Advanced Plus con extras digitales, la Superpantalla MBUX, el techo panorámico Sky Control, la parrilla iluminada, el paquete de memoria y la compatibilidad de carga en 400 y 800 voltios. También se ofrece sin coste para el cliente el paquete Plug&Go doméstico, con cargador e instalación incluida, y puede acogerse a las ayudas de los Certificados de Ahorro Energético.

Por encima quedan los paquetes Premium y Premium Plus, además de dos configuraciones específicas para España. El paquete AMG Night suma AMG Line, paquete Night, paquete confort y llantas AMG de 20 pulgadas en negro, mientras que el AMG Night Pro añade la Hyperscreen, asientos deportivos AMG y llantas AMG de 21 pulgadas en diseño multirradio plata o negro.

Después de conducirlo, lo más importante no es que el GLC eléctrico sea rápido, tecnológico o llamativo, aunque lo es. Lo relevante es que vuelve a sentirse como un Mercedes-Benz de verdad. Tiene calidad de rodadura, buen aislamiento, mucho confort, un interior mejor resuelto y unas prestaciones que no comprometen su lado familiar. LA mejor noticia posible para los amantes del GLC y de la marca en general.