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Italia obliga a instalar alcoholímetros antiarranque a los conductores condenados por alcoholemia

Los conductores condenados por superar la tasa de alcohol en sangre deberán instalar un sistema alcolock en su coche durante dos o tres años

Italia obliga a instalar alcoholímetros antiarranque a conductores condenados por alcoholemia

Italia obliga a instalar alcoholímetros antiarranque a conductores condenados por alcoholemia / Freepik

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Elena Castellano

Elena Castellano

Madrid
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Italia ha decidido endurecer su legislación contra la conducción bajo los efectos del alcohol con una nueva medida que ya funciona en varios países europeos: la instalación obligatoria de dispositivos de bloqueo de arranque, conocidos como alcolock, para determinados conductores condenados por alcoholemia.

La medida forma parte de una reforma más amplia del Código de la Carretera italiano y busca reducir la reincidencia entre los conductores sancionados por conducir bajo los efectos del alcohol. El sistema impide arrancar el vehículo si el conductor supera el límite de alcohol permitido en la prueba previa de aliento.

Instalación obligatoria según la tasa de alcoholemia

La normativa establece diferentes obligaciones en función de la concentración de alcohol en sangre registrada en la condena.

Los conductores que hayan sido condenados por circular con una tasa de entre 0,8 y 1,5 g/l de alcohol en sangre deberán instalar obligatoriamente este dispositivo en su vehículo. Además, estarán obligados a utilizarlo cada vez que quieran arrancar el coche durante un periodo de dos años.

Esta obligación se suma a otra sanción previa: la suspensión del permiso de conducir durante un periodo de entre seis meses y un año inmediatamente después de la condena.

Tres años de alcolock para los casos más graves

Las sanciones son todavía más estrictas cuando el nivel de alcoholemia supera los 1,5 g/l.

En estos casos, los conductores deberán utilizar el sistema de bloqueo de arranque durante tres años, una vez finalice la suspensión del permiso de conducir, que en estos supuestos oscila entre uno y dos años.

El objetivo de este sistema es evitar que el conductor pueda poner en marcha el vehículo si ha consumido alcohol, ya que el dispositivo exige realizar una prueba de aliento antes de arrancar.

Los controles de la DGT que realiza para el consumo de alcohol o drogas

Los controles de la DGT que realiza para el consumo de alcohol o drogas / DGT

Instalación controlada y dispositivos precintados

La nueva normativa también regula cómo deben instalarse y mantenerse estos dispositivos.

Solo talleres autorizados podrán realizar la instalación del alcolock, que deberá contar con un precinto a prueba de manipulaciones y un certificado de calibración válido. Este certificado tendrá que renovarse cada año para garantizar que el dispositivo funciona correctamente.

Además, los dispositivos deberán someterse a calibraciones periódicas, algo habitual en este tipo de sistemas para asegurar la fiabilidad de las mediciones.

Sanciones si se manipula o se evita el sistema

La legislación también contempla sanciones para quienes intenten evitar el funcionamiento del dispositivo.

Habrá multas y consecuencias legales para los conductores que no instalen el sistema cuando sea obligatorio, así como para quienes lo manipulen, lo alteren o traten de eludir su funcionamiento.

Una medida ya extendida en Europa

Con esta reforma, Italia se suma a otros países de la Unión Europea que ya utilizan este tipo de tecnología como alternativa o complemento a la prohibición total de conducir.

Estados como Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Lituania, Polonia y Suecia ya aplican programas similares por imposición judicial en casos de conducción bajo los efectos del alcohol.

La experiencia en estos países apunta a que los sistemas de bloqueo por alcoholemia ayudan a reducir la reincidencia y a mejorar la seguridad vial, al impedir físicamente que un conductor que ha bebido pueda arrancar su vehículo.