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Curiosidades

¿Agradeces a los conductores cuando te dejan cruzar? Esta es tu personalidad, según la psicología

La psicología social lleva años estudiando la influencia de la empatía en escenarios tan comunes como el tráfico diario en las ciudades.

Paso de peatones de Shibuya, en Tokio (Japón).

Paso de peatones de Shibuya, en Tokio (Japón). / Stanislav Kogiku/SOPA Images via /DPA

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Andrea Gil Modrego

Andrea Gil Modrego

Zaragoza
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Levantar la mano para dar las gracias a un conductor al cruzar un paso de peatones puede parecer un gesto sin importancia, pero la psicología social asegura que revela mucho sobre la personalidad.

Distintos estudios sobre comportamiento humano y un análisis publicado por el medio suizo Berner Bär explican que las personas que agradecen al cruzar la calle suelen compartir rasgos relacionados con la empatía, la inteligencia emocional y la cooperación social.

Empatía y sensibilidad social

Según este análisis, quienes tienen el hábito de agradecer a los conductores muestran una mayor sensibilidad social. Son personas capaces de reconocer el esfuerzo o la consideración ajena, incluso en situaciones cotidianas (y obligatorias por ley, no olvidemos) como un coche que se detiene para ceder el paso. Para la psicología, este tipo de reacción refleja empatía cotidiana, es decir, la capacidad de interpretar las acciones de los demás y responder de manera consciente y respetuosa.

Además, expresar gratitud en la vía pública implica atención al entorno y regulación emocional. Por eso, las personas que suelen hacer este gesto comparten características como mayor inteligencia emocional, mejor control de impulsos, una conciencia social más desarrollada y una actitud cooperativa frente a desconocidos.

La comunicación no verbal entre peatones y conductores también juega un papel importante en la convivencia urbana. Gestos simples como una sonrisa, un saludo o un asentimiento ayudan a reducir tensiones y favorecen un entendimiento rápido y respetuoso durante la circulación.

Más empatía, mejor seguridad vial

La psicología relaciona este comportamiento con la llamada orientación prosocial, un rasgo propio de quienes priorizan acciones que benefician al grupo y mejoran las relaciones sociales. Estas personas suelen valorar las interacciones positivas incluso cuando ocurren con desconocidos y muestran una mayor predisposición a la colaboración y la cortesía.

En las ciudades cada vez más sobrepobladas en las que se vive a ritmos más frenéticos, los pequeños actos como agradecer al cruzar ayudan a humanizar los espacios públicos. Además, diversos estudios sobre seguridad vial y comportamiento urbano señalan que las interacciones positivas entre peatones y conductores pueden reducir el estrés, disminuir la agresividad al volante y fomentar una conducción más paciente y cooperativa.