Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Automoción

Oliver Blume, CEO del Grupo Volkswagen, apuesta por políticas europeas coherentes alejadas del proteccionismo, en la jornada de automoción del IESE

El directivo alemán protagoniza el 40 aniversario del evento sectorial y presenta el mapa mundial de la estrategia del grupo en tres frentes, Europa, Estados Unidos y China

El máximo responsable del grupo automovilístico reconoce que Europa "ha perdido fuelle" y que buscan "soluciones inteligentes para mejorar como, por ejemplo, el sector de la defensa"

Oliver Blume, CEO del Grupo Volkswagen

Oliver Blume, CEO del Grupo Volkswagen / EFE

Xavier Pérez

Xavier Pérez

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

"Necesitamos políticas en Europa que sean coherentes y pragmáticas... con Europa, y no hablo de proteccionismo, siempre voto por un intercambio justo entre regiones y competidores", así se ha pronunciado Oliver Blume, el CEO del Grupo Volkswagen en su ponencia durante el 40 aniversario del congreso Auto Mobility organizado por la escuela de negocios IESE. El máximo responsable del consorcio alemán considera la competencia china como una oportunidad, en un entorno en plena transformación y en el que el mercado asiático está marcando el ritmo del sector.

Blume, ha asumido que el papel de China es clave y constituye, junto a Estados Unidos, el tercer pilar de la estrategia del Grupo Volkswagen. Lejos de pensar que lo chino es lo barato, el CEO del gigante automovilístico europeo admite que "ya estamos trabajando con ellos al mismo nivel de costes que tienen sus fabricantes y no tenemos excusas". Oliver Blume reconoce que el automóvil está inmerso en una gran transformación productiva y que "no se trata solo de los costes laborales, que son solo una parte; el grueso radica en los costes de materiales. Hay muchísimos métodos nuevos para reducir el coste de materiales y de procesos que estamos implementando ahora también. No hay excusa, tampoco en Europa, para no ser capaces de gestionar el negocio al mismo nivel competitivo".

Esa ausencia de una política europea más beneficiosa es algo que inquieta al CEO del Grupo Volkswagen, que ha presentado su estrategia para los próximos años. Al menos hasta 2030, fecha hasta la que Blume ha prorrogado su contrato al frente del consorcio. Aunque nunca se sabe. La deslealtad es algo que Blume sufre cuando trata de afrontar el reto de la competencia y reconoce el efecto negativo de los aranceles impuestos por Estados Unidos, un tema que ha torpedeado mucho los resultados del grupo a nivel mundial. "Actualmente, suponen un lastre de unos 5.000 millones de euros en nuestras cuentas sobre el beneficio operativo. Un ejemplo claro lo tenemos en México, donde el arancel del 27,5% nos impide plantear la exportación al mercado estadounidense", de ahí que un poco más arriba, Canadá, se haya "convertido en un país atractivo para nuestras inversiones". No obstante, argumenta que mantienen la apuesta americana con la marca Scout y modelos en el segmento de los 'pick-up' y los SUV.

La estrategia China

Otro tema es China, donde la estrategia debe ser distinta. "Hace tres años, nuestro análisis reveló que muchos productos no pudieron satisfacer las demandas de los clientes locales, ya que el mercado había cambiado radicalmente. Por lo tanto, decidimos modificar nuestra estrategia y pasar a un plan de en China para China. Haciendo más negocios allí, decidimos construir un centro de ingeniería nuevo. Ahora es el más grande fuera de Alemania, con más de 3.000 expertos e ingenieros de 'software' en la provincia de Anhui. También nos centramos en las tecnologías más avanzadas, para llevarlas a nuestros coches con asociaciones con otros fabricantes (léase SAIC)".

Oliver Blume, CEO del Grupo Volkswagen

Oliver Blume, CEO del Grupo Volkswagen / EFE

Blume tiene claro que no se puede andar por el mundo en solitario, al menos no en este mundo actual. "No tienes que hacer todo por ti mismo, tienes que crear asociaciones en términos de tecnología, porque el ritmo de innovación es tan alto y evoluciona tan rápidamente que es imposible de seguir como antes", admite. Los mercados mundiales son diferentes. Lo que vale en uno, no funciona en otro.

"Mientras que en Europa las personas todavía aman los botones en el coche y están muy enfocados en el diseño, la calidad y la seguridad, en los Estados Unidos es distinto, y también en China. No obstante, esto es lo que convierte al mercado en un desafío, y la llegada de nuevos competidores con sus innovaciones hace que este momento sea apasionante, muy competitivo, como en el deporte. Cuando tienes una buena competición, tienes que ser mejor, tienes que entrenarte. Y, al final, con una velocidad de innovación alta es algo positivo para el mercado y para los clientes", destaca el CEO del Grupo Volkswagen.

Coches chinos en Europa

La competitividad con China hace que se abran otras opciones gracias a la nueva geopolítica. "En Europa se ha perdido fuelle y estamos buscando soluciones inteligentes para mejorar y una opción es, por ejemplo, el sector de la defensa. Otra opción podría ser traer uno o dos coches atractivos de China a nuestras plantas de producción aquí en Europa, donde no tenemos una oferta en ciertos segmentos. Otra cosa son las prestaciones, y en ese sentido estamos abordando todas las áreas funcionales para reducir nuestros costes", afirma Blume. "Está claro que son mercados diferentes. Hay una gran diferencia entre los coches chinos y nuestra ingeniería, pero somos capaces de aprender, especialmente en términos de 'software', inteligencia artificial y funcionamiento", recalca.

Blume ha trazado una radiografía del sector con tres mercados muy claros: Europa, China y Estados Unidos. "En tres años el escenario ha cambiado mucho. En 2023 era de crecimiento tras el covid en Europa, con precios elevados y una fuerte demanda; un mercado cerrado debido al covid en China; y en Estados Unidos, bajo la administración Biden, un fuerte apoyo de la Ley de Reducción de la Inflación en forma de subvenciones y un gran énfasis en la descarbonización. Sin embargo, hoy, en 2026, es distinto. Observamos una situación de fuerte competencia de precios en Europa, ya que están entrando competidores de todo el mundo, y China tiene un ritmo de innovación muy alto, y es que hay más de cien nuevos competidores en el mercado, lo que genera una gran presión sobre los precios. Y mientras, en Estados Unidos tenemos el proteccionismo y una tendencia contraria a los vehículos eléctricos, por lo que muchos fabricantes de automóviles han tenido que cambiar su estrategia, centrándose más en los vehículos con motores de combustión que en los eléctricos".

Oliver Blume, CEO del Grupo Volkswagen

Oliver Blume, CEO del Grupo Volkswagen / EFE

El CEO del Grupo Volkswagen mantiene el optimismo en el sector: "Creemos que la movilidad y el mercado automóvil seguirán siendo tan atractivos en 20, 30, 40 años, porque la movilidad es la libertad de la gente. Eso es lo que nos anima a continuar".

El ejemplo de España

Dentro de la política del Grupo Volkswagen, España juega un papel estratégico. Y el nuevo Cupra Raval es el eje pivotante. "Se trata de un coche, que hemos diseñado aquí en España, y que es un modelo de una familia de coches urbanos, con un precio de 25.000 euros. La idea que hay detrás de esto es tener un modelo de negocio modular en una misma plataforma. Lo hemos localizado para tres empresas, Volkswagen, Skoda y Cupra, con la misma plataforma pero con cuatro modelos diferentes", explica.

"El entorno es ideal y localizarlo en España nos ayuda. Producimos los coches aquí, tenemos el sistema de baterías que nos llega de Valencia, y el sistema de ensamblaje de las baterías se hace en Martorell. También usamos nuestra planta en Navarra, y con esta combinación, con cuatro coches completamente diferentes, hemos podido reducir nuestros costes de inversión solo en este proyecto cerca de 600 millones de euros. Es una opción muy inteligente y estoy muy orgulloso de esta infraestructura, la que tenemos ahora en España. Es una gran oportunidad para fabricar todos estos coches aquí en la península, y nos uniremos para la posibilidad de hacer un coche un poco más pequeño, también con una infraestructura de suministro en España y Portugal, lo que supone una gran oportunidad para nosotros para traer movilidad accesible al mercado", desvela Oliver Blume en referencia a lo que podría ser, incluso, un nuevo Seat eléctrico.

Durante el 40 aniversario del Auto Mobility de IESE, Blume ha sido la piedra angular, aunque también ha contado con ponentes de primer nivel como Alberto de Aza, CEO de BYD España y Portugal, y Rafael Ruiz, presidente de EBRO Motor, dos monedas de prestigio de la 'otra' cara del automóvil, la china. Uno con una marca en progresión total a todos los niveles y el segundo con el sello del 'made in Spain' y la gestión de producto compartida con el grupo chino Chery. Diferentes formas para entender un sector que avanza hacia una electrificación a un ritmo desigual.

La jornada del IESE ha permitido abordar todos los temas críticos en la actualidad del sector del automóvil: distribución, inteligencia artificial, geopolítica y digitalización. Temas del momento para una transformación de primer nivel. A los ya mencionados se han unido ponentes de excepción conducidos por Marc Sachon, profesor de IESE Business School: Pedro Nueno (co-fundador del Auto Mobility de IESE), Antonio Rodríguez (chief Strategy & Transformation Officer de ASTARA), Alberto de los Ojos (AI Director de Horse), Pascual Martínez Morales (Head of IT de EBRO), Antonio Fondevilla (global Head of Automotive de MAERSK), Finn Boysen (Chief Revenue Officer de Navvis) y Laura Delgado (Socia de Deloitte LEGAL y responsable de Automoción).

Suscríbete para seguir leyendo