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Entrevista

Alberto Villarreal, Director General de la FIA: “Madrid y Barcelona serían dos GP totalmente diferentes y totalmente compatibles”

Conversamos con el directivo español sobre la transformación de la Federación, el auge del motor en nuestro país y el futuro de la convivencia entre Madrid y Barcelona en el calendario de la F1

Alberto Villarreal, Director General de la FIA

Alberto Villarreal, Director General de la FIA / Archivo

Raúl Rodríguez

Vigo
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Alberto Villarreal llegó a la Dirección General de la FIA (Federación Internacional de Automovilismo) hace año y medio. Un tiempo en el que ha comenzado a dejar su impronta.

Llega a la FIA después de una larga trayectoria en el sector del automóvil. ¿Qué se encontró al llegar al número 8 de la Place de la Concorde?

Como tú muy bien dices es mi primera experiencia en una federación. Yo vengo de una corporación, y corporación y federación, aunque terminen igual, no tienen nada que ver. Me encuentro con que esta es una organización donde hay 245 miembros que son socios y dueños de una federación con más de 120 años de historia. Como buena federación, lo que se persigue es que se vaya convirtiendo en una organización, en una corporación. 

Ese es un poco el objetivo de mi llegada, porque una federación que maneja muchos recursos tiene que ser coordinada y manejada de una forma eficiente. La eficiencia marca la diferencia porque el único objetivo es añadir valor en varios aspectos: a los miembros socios (de deporte y movilidad), a las disciplinas deportivas que tenemos y también al área de movilidad, porque la FIA es deporte y movilidad. Para poder añadir valor, tienes que tener una organización eficiente. 

Esta es una organización tremendamente compleja donde operamos en 159 países; entre trabajadores directos e indirectos tenemos unas 1.600 personas. Llego a un sitio en donde hay una clara necesidad de evolución de federación a corporación y ese es uno de mis principales retos, independientemente de trabajar con los equipos para que el deporte sea cada vez más seguro, más equitativo y también divertido, porque no deja de ser un entretenimiento. Me he encontrado con una gran familia con representación en todo el globo, pero con muchas ganas de evolucionar y crecer.

Es el primer español en un puesto de responsabilidad de la FIA. ¿Se siente que el peso de España a nivel general se ve finalmente reflejado en la organización?

Sin duda alguna. España ha crecido de una manera increíble en los últimos años con respecto a su presencia e imagen: desde pilotos en todas las categorías hasta equipos y personas muy representativas en organismos relacionados con el deporte. Además, la FIA tiene una fuerza muy grande en Latinoamérica, con miembros de movilidad muy grandes, por lo que el idioma español se oye mucho. 

En la parte deportiva el crecimiento es evidente. Tenemos a Manuel Aviñó, presidente de la española, que es miembro del Consejo Mundial y vicepresidente de la FIA. A Carmelo Sanz de Barros, presidente del Senado, que se encarga de la gobernanza de la FIA, y el Director General también es español. Hace un mes estábamos con Su Majestad el Rey en la Fórmula E y decía: “Es que da gusto ver a tantos españoles dentro del máximo organismo del motorsport a nivel mundial”. La verdad es que es un orgullo.

Después de un mes de “vacaciones”, por decirlo de una manera, se retoma la actividad. Un año muy complicado, ¿no?. Ya por los cambios y por los “segundos cambios” que ha habido que hacer.

Las regulaciones se vienen trabajando desde hace más de cuatro años. Pero, efectivamente, como todo, hasta que no empieza a rodar no te das cuenta de qué cosas hay que ajustar. Es algo que nosotros ya teníamos contemplado. Esto se ataca de alguna forma, aunque desde el punto de vista externo pueda parecer: “Oye, pues es que estos señores se han equivocado”. No es que nos hayamos equivocado, y no hablo solo de la FIA, hablo del conjunto, porque esto es un trabajo entre el promotor, los equipos, los pilotos y, lógicamente, la FIA. Es un grupo de trabajo que lleva años en esto y, cuando se ha empezado a correr, se ha visto que tiene mejoras, como todo. 

Además, son regulaciones que vienen para quedarse; no es algo que vaya a cambiar mañana, así que hay que ir ajustando. Es difícil dar gusto a todo el mundo, pero las nuevas regulaciones tienen tremendas ventajas en muchos aspectos, por eso se tomó la decisión de avanzar en ellas. Ahora se ha aprovechado este parón, que por desgracia, con el tema del Golfo y los conflictos geopolíticos hubo que hacer, para hablar mucho y trabajar noche y día este último mes. De hecho, la semana pasada cerramos la última reunión con los “PU Manufacturers” (fabricantes de unidades de potencia) y se anunciaron esos cambios y ajustes. Ahora viene Miami y vamos a ver cómo se ven esas mejoras ya articuladas. Esto es continuo, es una evolución constante y hay que ir midiendo cada paso. Esa es la filosofía.

Este año llega Madrid a la F1, pero evidentemente a mil kilómetros tenemos otro circuito y otra prueba importante como es Cataluña. ¿Tiene cabida un futuro con dos Grandes Premios en España?.

Esto es algo que el promotor tiene que mirar en detalle. Si me preguntas a mí, Barcelona tiene un histórico muy bueno. Para mí es una combinación entre el histórico de Barcelona y la nueva “savia” de Madrid. Yo creo que serían dos Grandes Premios totalmente diferentes y totalmente compatibles.

Pasando al Mundial de Rallyes, parece que el gran reto es atraer a más fabricantes. ¿Es ese el objetivo principal?.

El rally es un mundo totalmente diferente que ha tenido muchos altibajos, pero es un campeonato increíble; es motorsport puro y duro. Tenemos un plantel de pilotos, como Oliver Solberg, que están haciendo un trabajo maravilloso. Ahora que hay un nuevo promotor para el WRC, la clave es atraer a más fabricantes. La FIA tiene claro que debemos construir un automovilismo que sea “affordable”, es decir, asequible. No puede ser que los coches cuesten millones; deben costar, como mucho, cientos de miles. El deporte no puede estar 100% atado a inversiones millonarias porque, si no, cada vez habrá menos participantes. Trabajar en homologaciones y vehículos más asequibles atraerá sin duda a más marcas.

¿Qué legado le gustaría dejar?.

La FIA es una federación con 122 años de historia; yo solo soy un granito de arena. Pero me gustaría dejar una organización mucho más enfocada al alto rendimiento.